“Cotidianamente, los hombres y las mujeres contribuimos a dar las justificaciones y los permisos para que las mujeres sean seres desechables, que pueden ser violentados y asesinados”, reflexionó esta noche Eliset Nomdedeu, durante la marcha Ni una menos, realizada en Coronel Dorrego, ante aproximadamente 2 mil vecinas y vecinos.
“Así como las mujeres somos reproductoras, educadoras y formadoras en estos modelos sexistas que permiten que ellas sean susceptibles de ser asesinadas, los hombres son los perpetradores de esa violencia”, agregó.
“Construimos una sociedad en que las mujeres son muertas y violentadas, y una sociedad en la que los hombres son violentos y matan mujeres. Y esto no es un ataque a los hombres. Tengo un hijo varón y posiblemente no tenga una hija mujer. Y las invito a reflexionar a todas: si pudieran elegir, en un acto maquiavélico, tener una hija que sea asesinada o un hijo que asesine; si pueden elegir fácilmente, todos tenemos un problema”, enfatizó.
“Tenemos una idea pobrísima del delito cuando la víctima es una mujer. Nadie duda, cuando entran a robar un plasma a una casa, que eso es un delito y que el Estado debe intervenir, y nadie se pregunta con cuántos se acostaba el dueño, cómo se vestía o cómo se comportaba en la calle.
“En cambio, en estas situaciones, obligamos a las mujeres a que sean las únicas protectoras de su propio cuerpo. Si las violan o golpean, es porque provocaron; las mujeres tienen derecho a ser malas vecinas, malas madres, putas o santas; el delito es matar, es violentar”, completó Nomdedeu, en medio de un estentóreo aplauso.
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