Ediles de la oposición aseguraron que aún no obtuvieron respuestas sobre la cancelación o no de los compromisos asumidos por los empresarios con el gobierno local. Afirman que los fondos podrían ser utilizados para políticas sociales y culturales inclusivas.
De esta manera, aseguraron los ediles, los niños y adolescentes de nuestra ciudad tendrían más espacios de contención en los que podrían desarrollarse y expresarse, alejados de la droga y otros males generados por la falta de incentivos.
Además, los funcionarios expresaron su disconformidad por la falta de respuestas del Municipio en cuanto a la cancelación o no de las deudas contraídas por los empresarios que ofrecieron shows cuando el derecho todavía estaba vigente.
En efecto, la última explicación por parte del Ejecutivo fue en mayo de 2012, cuando el secretario de Economía, Mario Scévola, reconoció que la deuda ascendía a los dos millones de pesos, lo que le valió cuestionamientos de la oposición.
Un papel que es una “vergüenza”
“Nunca tuvimos una respuesta concreta sobre cuánto había ingresado por los últimos espectáculos realizados, ni sobre las gestiones que se hicieron para cobrarlo. En su momento, los empresarios del Indio Solari dijeron que habían pagado, pero no sabemos cuánto”, señaló Cecilia Ávila, de la Coalición Cívica.
“Desde el primer momento, el tema estuvo manejado con muchas irregularidades”, agregó.
En tanto, el representante del MID Rodolfo Pedernera afirmó: “Scévola nos presentó un papel que era una vergüenza, porque ni siquiera hicieron las intimaciones para que paguen. En 2010 también quedó una deuda de dos millones 200 mil pesos, que es un montón de dinero”.
El edil desarrollista y el kirchnerista Juan Manuel Sequeira informaron que por esta situación la oposición en su conjunto presentó un reclamo formal ante el Tribunal de Cuentas de la provincia de Buenos Aires, que por estos momentos investiga los procedimientos realizados para que se concreten los pagos.
Sin “efecto derrame”
Entre los argumentos esgrimidos por el oficialismo al momento de suprimir el impuesto por Derecho de Espectáculo, sobresalieron dos. El primero tenía que ver con lograr un mayor y mejor posicionamiento de la ciudad a nivel nacional: la multiplicación de espectáculos nacionales e internacionales pondría a Junín en boca de todos, lo que ayudaría a promocionar el turismo y otros atractivos locales.
El otro motivo era el “efecto derrame” que se produciría en materia económica en la ciudad, ya que quienes vinieran a ver los shows gastarían su dinero en hoteles, supermercados y restaurantes locales, generando mayor circulación de dinero y beneficiando a diferentes sectores de la economía juninense.
Este último argumento es, justamente, el más criticado por los representantes de la oposición, quienes sostienen que quienes llegan a Junín, “ven los espectáculos y se van”.
“Nosotros desde un primer momento estuvimos en contra de que se deje sin efecto, porque era un ingreso de fondos genuino para un Municipio, que siempre está ajustado”, dijo Ávila, y agregó: “Además, no creo mucho en el famoso derrame del que habla el oficialismo; nadie me convenció de que eso beneficie a la comunidad”.
Por su parte, Sequeira indicó: “Ellos hablaron de un derrame, pero eso es mentira. El TC viene, hace la carrera y se va, no deja nada en Junín. A lo sumo algo para los que tienen quintas en la zona, pero no para los sectores más vulnerables”.
En tanto, respecto del posicionamiento de la ciudad, coincidieron en señalar que no alcanza con traer espectáculos, sino que hace falta una política “integral” destinada a atraer a los turistas.
“No hay una mirada integral ni una política de estado para promocionar a la ciudad. No se le puede dar tanta trascendencia a los espectáculos, sin tener otros atractivos turísticos, por ejemplo, en la Laguna de Gómez”, opinó la concejal de la Coalición Cívica.
“Perjudica a los artistas locales”
En otro orden, los concejales consideraron que con la supresión del Derecho de Espectáculo se ven perjudicados los artistas locales, que podrían financiar sus trabajos y presentaciones con los fondos generados por los shows nacionales e internacionales que se realizan en la ciudad.
Además, señalaron que muchos sectores de la sociedad no pueden acceder a estos espectáculos, por lo que, lejos de verse beneficiados por el ‘derrame’, miles de ciudadanos terminan “subsidiando” los divertimentos de los que más tienen.
“Están construyendo algo muy precario y fomentando las dos ciudades: una para los que pueden acceder a esos espectáculos, y la otra para la gente que no puede verlos.
Todos los eventos son para los ricos, financiamos a los que pueden, sacándoles a los que menos tienen. Para los barrios, ni agua”, manifestó Ávila.
“Son espectáculos para un sector que, por suerte, los puede pagar, pero que justamente por eso, no le hace diferencia pagar 450 pesos en lugar de 400. Evidentemente, esta administración tiene pensado un tipo de ciudad sin atención a los que menos tienen”, opinó Sequeira.

Comentá la nota