Mientras la empresa Linsa, con custodia de Gendarmería Nacional, avanza en el desmonte de las áreas por donde pasará el electroducto NEA-NOA de 500 kv, los pobladores del Lote 16 de General Vedia realizaron una nueva presentación judicial de ampliación del recurso de amparo.
Tras el gran despliegue que significó el desalojo de los vecinos el pasado 13 de septiembre, para posibilitar la reactivación de las obras, pobladores del Lote 16 de General Vedia realizaron una ampliación del recurso de amparo ante el Juzgado Civil Nº 5 de Resistencia, por el cual renovaron el pedido de cambio en la traza del electroducto de 500 Kv proyectado para unir el NEA (Noreste Argentino) con el NOA (Noroeste Argentino). Los vecinos ya habían utilizado la vía provincial por este mismo motivo, en virtud de los reparos ante fallos adversos de la Justicia Federal, y principalmente ante la actuación del juez subrogante Eduardo Valiente, oriundo de Formosa.
“Pedimos a las autoridades que tengan misericordia del Lote 16 y que cambien el trazado de la línea de alta tensión”, enfatizó ayer el productor Hugo Besga, quien llegó a NORTE acompañado por Juan Medero, Antonia Porentarutti y Norma Espínola. “No vamos a bajar los brazos y vamos a seguir hasta las últimas consecuencias reclamando por nuestros derechos”, aseguraron. “Pasaron dos años desde la primera denuncia y no hubo decisión política. Eso es lo que nos molesta. Los políticos fracasaron en esto”, subrayó Medero.
Un operativo
que dejó huellas
“Lo que nos molestó fue el atropello de Gendarmería durante el operativo. Quizás están acostumbrados a tratar así a los asesinos, pero nos pareció algo feo y excesivo”, sostuvo Besga en referencia al procedimiento ordenado por el juez federal subrogante Eduardo Valiente. “Hasta hace unos días pensábamos que era una institución creíble y que podíamos contar con su apoyo porque son centinelas de la patria. Pero hoy les tenemos asco”, graficó.
“Nos mandaron 800 efectivos preparados para motines. Los chicos quedaron traumados y en la escuela dibujan hombres sin cabeza”, lamentó por su parte Medero. Así, reafirmó que efectivos de la policía montada provincial estuvieron en el lugar como apoyo del operativo federal. “El ministro Pedrini lo desmintió, pero ellos estuvieron ahí”, señaló Espínola.
A favor del progreso
“Sabemos que es una obra que favorece el desarrollo a futuro. Pero queremos que la desvíen. El Lote 16 es una colonia linda y grande y es nuestro derecho reclamar porque queremos vivir bien y que nuestros hijos crezcan sanos”, remarcó Antonia Polentarutti. “Queremos que nos devuelvan la paz. No estamos en contra del electroducto; solamente queremos que lo desvíen”, agregó en el mismo sentido Norma Espínola.
Así, la mujer graficó: “En este momento nos sentimos partidos al medio porque vemos trabajar a la empresa, cómo arrancan los árboles y es como si nos sacaran partes de nuestro cuerpo”. Fue más allá y aseguró que los vecinos viven “en un permanente estado de sitio”. “Todos los días nos sentimos atropellados por Gendarmería”, remarcó.
La cercanía
del río de Oro
Uno de los fundamentos de la primera denuncia presentada hace dos años por los pobladores advertía el peligro de cercanía del río de Oro con el trazado del electroducto. Al respecto, los pobladores volvieron a alertar sobre las consecuencias de lluvias excesivas o de sequías extremas. “Como se dejó el río como aguada, en épocas de sequías la hacienda quedará debajo de la línea de alta tensión. Y si llueve mucho, se inundará todo el Lote 16 y los pobladores tendrán que salir por debajo de la línea transitando por el agua”, reveló Besga.
En otro orden, Medero alertó que las máquinas de gran porte de la empresa utilizan caminos abiertos por los propios productores. “Hicimos un camino entre dos campos para que la gente pueda pasar en bicicleta y llegar al río. No es un camino vecinal, ni del consorcio caminero. Es propiedad privada y Gendarmería también transita por ahí”, indicaron.
Comentá la nota