Este martes arranca febrero, con ello comienza a reactivarse lentamente la administración pública, y los distintos gremios que representan a los miles de trabajadores estatales (los alineados y no alineados al Ejecutivo) ya vislumbran que el año electoral ofrecerá un propicio escenario para comenzar a darle forma a sus reclamos de mejoras salariales. El gobernador Beder Herrera ya confirmó durante 2011 dará aumento de sueldos, aunque no informó de cuanto será. Aquí, la posición que tomará cada uno de los gremios en ‘defensa’ de sus afiliados.
Habituados a dejar oír sus voces apenas pasado el tórrido enero riojano, los gremios ya vislumbran que el año electoral ofrecerá un escenario favorable y por demás propicio para comenzar a darle forma a sus reclamos de mejoras en los sueldos.
Por distintas vías y con diferentes estrategias, cada gremio apunta a conseguir el mejor aumento posible. Todos los gremios reclaman dos cuestiones básicas: aumento salarial y blanqueo del sueldo básico. Pese a que todos quieren lo mismo, no hay reclamos unificados. Por el contrario, cada gremio negocia por su propia cuenta y tiene un discurso propio a la hora de expresar sus demandas.
A fines del año pasado, el propio gobernador Luis Beder Herrera anticipó que este año habrá nuevos aumentos para los empleados estatales, aunque no dio ninguna otra precisión.
Si sirve como parámetro, hay que recordar que en 2010 el Gobierno otorgó a la Administración Pública un aumento de sueldos del 20%. En mayo hubo un incremento del 10% y en julio se otorgó un porcentaje similar.
En ocasión de esos aumentos, todos los gremios coincidieron en calificarlos de “insuficientes”. Algunos lo hicieron con pleno convencimiento. Pero otros gremios se expresaron así para no desentonar con la función que se supone debe cumplir un gremio en defensa de sus trabajadores.
En este contexto, el escenario gremial riojano muestra por un lado, sindicatos que están más alineados con el Gobierno y que se suelen amoldar a las decisiones unilaterales que el Ejecutivo Provincial toma en materia de salarios.
En la vereda de enfrente, se ubican los gremios que tienen poca relación con el Gobierno y que los ha llevado a desarrollar un discurso confrontativo y de tensión permanente.
En el primer grupo se ubican la Asociación de Trabajadores Provinciales (ATP) y la Confederación General del Trabajo (CGT) mientras que del otro lado aparecen el Sindicato de Trabajadores Públicos Provinciales (SITRAPP) y el Sindicato de Obreros y Empleados Municipales (SOEM).
ATP es el mayor gremio estatal de la provincia y mantiene con el gobernador Beder Herrera una relación relativamente cercana. Con cierta frecuencia la cúpula del gremio se reúne con el mandatario.
Y es a partir de ese diálogo con el Gobierno que este gremio se atribuye el logro de los dos aumentos salariales que Beder Herrera dispuso en 2010. “Nosotros logramos los dos recuperos salariales del año pasado”, se ufana el secretario general de ATP, Carlos Euliarte.
“Los aumentos que se dieron fueron una respuesta a los pedidos de ATP”, añade el gremialista.
Para Euliarte, la clave está en la negociación con el Gobierno. “El aumento que se otorgue este año va a ser el resultado de la mejor negociación que se pueda tener y eso depende de la capacidad de cada gremio”, afirma el titular de la ATP.
El caso de la CGT siempre es llamativo porque con cierta asiduidad sale al ruedo con un discurso que es, en apariencia, de abierta exigencia al Gobierno. Sin embargo, los hechos demuestran que es el sindicato más cercano al gobierno de Beder Herrera.
El anuncio de viviendas para la CGT (acto mediante en el Salón Blanco de Casa de Gobierno), el viaje de dirigentes de la CGT a la empresa La Alumbrera para “confirmar” que la megaminera no contamina y avalar así el fuerte impulso que Beder Herrera le quiere dar a esta actividad en la provincia, son señales claras de que la central obrera tiene una relación casi carnal con el Gobierno.
En 2010 se produjo un hecho inusitado y que para muchos pasó desapercibido pero que reflejó en forma cabal la cercanía de la central obrera con el Gobierno: en medio de intensos reclamos de diversos gremios estatales (SITRAPP, ATP y SOEM, entre otros) en pos de conseguir un aumento salarial, fue la CGT quien salió públicamente a excusar al Gobierno. No fue el Gobierno el que salió a defenderse y a pedir paciencia. Lo hizo la CGT. “El Gobierno no puede dar aumentos sin tener la seguridad de que podrá afrontarlos. Para dar un aumento hay que tener una seguridad financiera de poder otorgarlos”. Palabras más, palabras menos, ese fue la inesperada frase que salió de la boca del secretario general de la CGT Jorge Reynoso.
Con los tapones de punta
Del otro lado de la calle en lo que hace a la relación con el Gobierno se ubican el STIRAPP y el SOEM. Ambos gremios no tienen relación con el Ejecutivo Provincial. No son tenidos en cuenta por el Gobierno y Beder Herrera no recibe a sus dirigentes.
Esta actitud y esta “ninguneada” del Gobierno son permanentemente cuestionadas por ambos sindicatos.
SITRAPP es un gremio joven, con pocos años de vida institucional pero que logró posicionarse en la arena sindical riojana. “Este es un gobierno de puertas cerradas. Beder Herrera maneja a cuestión salarial a criterio de él. Es un gobernador que ha decidido alejarse del consenso y que toma decisiones inconsultas. No hay ninguna intención de diálogo de parte del Gobierno”, critica Carlos Laciar, secretario general del SITRAPP.
Para este gremio, el principal objetivo apunta precisamente a abrir un canal de diálogo permanente. Por eso, el SITRAPP reclama en forma constante la apertura de una paritaria para el sector estatal y pone como ejemplo la paritaria que el Gobierno sí decidió abrir con el sector docente. “La paritaria es imprescindible para lograr mejoras salariales consensuadas y discutidas con los gremios. Porque sino vamos a estar siempre en la misma. Los aumentos los otorga el Gobierno a su criterio, no se consulta a los gremio y son decisiones que se toman de manera unilateral”, se queja el dirigente gremial.
Para Laciar, Beder Herrera utiliza los aumentos de sueldos como una herramienta a su favor “y no pensando en las necesidades de la gente”. “El Gobierno maneja los aumentos de sueldos según sus propias necesidades. Los da si se acercan elecciones por ejemplo. Pero nunca otorga mejoras pensando en las necesidades de la gente. El trabajador siempre queda atrás. Esta es la triste realidad de los empleados públicos, que tienen los sueldos más bajos del país. Y estamos ante un Gobierno que tiene caja y espalda para dar aumentos. La plata está, la tienen, sólo que no la están distribuyendo sino que se la están guardando para la campaña electoral “, arremete el gremialista.
El SOEM es el otro sindicato que mantiene una relación ríspida con el Gobierno. Es tal vez el gremio más enérgico y también el que logra mayor convocatoria cuando se organiza una movilización de trabajadores.
Su verborrágico secretario general Carlos Del Giorno, no tiene reparos en disparar con munición gruesa cuando de criticar al Gobierno se trata respecto de su política salarial. “Vamos a empezar a plantear la necesidad de un aumento de salarios y si el Gobierno no atiende este reclamo vamos a poner en marcha un plan de lucha con medidas fuertes para de una vez por todas lograr nuestro objetivo”, advierte.
La última ofensiva del SOEM impulsada hacia fines del año pasado apuntó no sólo al pedido de aumentos salariales sino al reclamo por el blanqueo de los sueldos. “”El Gobierno Provincial es el más negrero de todos los empleadores”, dispara Del Giorno.
El gremio municipal está empeñado en conseguir la incorporación al básico de sumas abonadas en negro. Por esa razón, le reclamó al municipio capitalino -y de manera transitiva al Gobierno- el blanqueo de todos los aumentos salariales no remunerativos abonados en los últimos 10 años.
Hasta ahora este reclamo no tuvo eco ni de parte de la comuna ni del Gobierno y ahora el SOEM amenaza con judicializar su demanda y reclamar ante la Justicia. El gremio fundamenta este reclamo al sostener que son inconstitucionales todos los aumentos que se otorgan en negro.
Por otra parte, el año electoral no pasa desapercibido para Del Giorno. “Tenemos que hacernos fuertes en el reclamo salarial. Este es un año electoral y el Gobierno necesita los votos del pueblo y nosotros somos el pueblo. Así que tenemos que aprovechar esta circunstancia”, sostiene el titular del gremio municipal.
Se termina enero y todo parece volver “a la normalidad”. La provincia poco a poco va retomando su ritmo habitual y en ese camino andan los gremios estatales. Todos persiguen el mismo objetivo y habrá que ver como se presenta este 2011 en materia salarial. El Gobierno no parece inquietarse ante los reclamos y se siente muy seguro de seguir marcando el pulso de la cuestión salarial. Mientras tanto, los gremios sueñan con, aunque sea por una sola vez, torcerle el brazo al Gobierno y conseguir un aumento salarial que satisfaga sus expectativas.



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