Desde hace 42 años y en forma consecutiva, es el encargado de transmitir la misa desde la Catedral todos los domingos a través de LU5. "Se difunde a muchos sectores y hay mucha gente del interior que lo escucha", dice.
Comenzó cuando tenía 28 años motivado por difundir la palabra de Dios. Y lo logró. Muchos creyentes que viven en distintos lugares del interior de la provincia, en donde quizás no hay iglesias, se reúnen a escuchar su transmisión.
La tarea, según cuenta él, no es difícil y la podría realizar cualquier persona, aunque aclara que hay que tener “constancia para hacerlo”. Y esa característica le obra a Juan Carlos, hoy jubilado, que desde muy joven trabajó de lunes a sábado como empleado de comercio y luego cada domingo se encargó de que todo esté listo para compartir la Santa Misa.
“Del otro lado de la radio la gente espera, entonces no se puede pasar un domingo sí y otro no”, consideró Pistagnesi. Hasta 2004 nunca había faltado un domingo para realizar la transmisión. Ese año sufrió un ACV.
Juan Carlos leía las lecturas en las misas del colegio San José Obrero cuando en una oportunidad lo escuchó José Horacio Marcote, quien hasta esa fecha realizaba la transmisión. “Este hombre me escuchó hablar y me invitó a hacerlo desde la Catedral”, recuerda Juan Carlos al mirar hacia atrás en su historia. Y agregó: “Yo le contesté, ‘creo que no, salvo que no acepten la voz de uno. A veces a la gente quizás no les gusta’”.
Esa primera transmisión de la Santa Misa fue el 16 de junio de 1971. “Fue el día del padre, era el primer día del padre que yo tenía porque mi hija había nacido el 2 de marzo. Y yo lo recibí con mucha alegría”, rememora.
“La característica siempre fue la de tratar de cumplir, de tener la voluntad, porque en este caso, para todos estos temas siempre hace falta la voluntad, la predisposición y sobre todo tener la constancia para hacerlo”, manifestó.
En la década del ’70 Pistagnesi iba a retirar los equipos cada domingo hasta la radio, porque se hacía por línea, se tendía un cable desde la emisora hasta la Catedral. “Y por ahí se cortaba la línea por los fuertes vientos, se amarraban a los árboles, y en ese caso a veces no se podía difundir porque no teníamos transmisión”, contó Juan Carlos. Y agregó: “Ahora ya hace varios años se hace por teléfono, tenemos esa posibilidad. No ha cambiado mucho, muchas veces se tuvo la idea de hacerlo directamente desde el equipo de la catedral a la radio, sin tener necesidad de ocupar la línea telefónica, pero eso aún no sucedió”.
Aunque tiene más de cuatro décadas al mando de esta tarea, Juan Carlos destaca a aquel hombre que lo inició en la actividad hace 58 años. “La programación la empezó este señor, porque yo llevo 42 años. Pero él hizo el resto y, además, fue quien colaboró para que realmente se hiciera la transmisión de la misa. En aquella oportunidad lo que ahora es el Comfer autorizaba a tener 10 minutos de charlas para la cristiandad y esta persona trajo la idea de reunir todos los minutos de la semana y transformarlo directamente en la misa, cosa que el Comfer aceptó”, recordó.
“La convicción de uno es que yo sé que el espacio lo escuchan muchos y creo que también es algo bueno para la radio. De esta manera, la misa se difunde a muchos sectores y hay mucha gente del interior que lo escucha. Católicos o que profesan una fe pero no tienen donde hacerlo”, comentó el hombre que a sus 70 años espera continuar esta tarea que hace ad honorem mucho tiempo más.
Juan Carlos confesó que lo que le interesa “es que a la gente le llegue”. “Espero que en estos 42 años estén conformes. Quizás uno lo hace con buena voluntad pero por ahí no llega”, expresó.
Los domingos de Juan Carlos comienzan muy temprano, se prepara para llegar a las 7.30 a la Catedral. Él es parte de todos los que participan de la misa.
“Todos tienen que estar listos, tanto los que están del lado nuestro, como el que abre la Iglesia, como el celebrante y todos esperan también la colaboración de todos los demás. Está estructurado así”, describió.
A las 8 en punto comienza su transmisión, previo verificación de que todos los cables estén perfectamente conectados. Desde la radio le dan la entrada, él agradece y empieza con arranca. Juan Carlos presenta a las personas que hacen las lecturas, acompaña cuando es el momento de la comunión y se despide tras las canciones.
“Hasta aquí ha difundido LU5 radio Neuquén la Santa Misa, hasta el próximo domingo minutos después de las 8 nuevamente con ustedes”, cerró Juan Carlos su transmisión el domingo pasado, con ganas de que llegue muy rápido una nueva emisión para poder compartirla.
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