Jaque ordenó que todas las áreas del Ejecutivo deberán ajustar 10% sus erogaciones corrientes y 30% las de capital. Rige en principio hasta setiembre y se busca con ello evitar problemas de desfinanciamiento por una baja en los ingresos provinciales.
De esa manera, esperan amortiguar cualquier problema de dinero por bajas en la recaudación o falta de transferencia de recursos nacionales. Además, quieren crear un "colchón" para hacer frente a los incrementos salariales que darán a los estatales.
La medida será reevaluada en setiembre, mes en el que se analizará el estado de las cuentas y, si es necesario, se redistribuirán los recursos "ahorrados". En Hacienda esperan que el ajuste dispuesto llegue al menos a los 200 millones de pesos, pero aún no tienen una cifra precisa. Además de obligar a todos los organismos del Poder Ejecutivo, se "invita" a la Legislatura, el Poder Judicial, al Tribunal de Cuentas y Fiscalía de Estado a tomar medidas similares de ahorro.
El año pasado, Jaque ya había restringido gastos corrientes de los funcionarios. Así, se ahorraron unos 80 millones de pesos. Esta vez el recorte es más profundo y "ordenado", según explican. De igual manera, se ilusionan con que, si la economía sigue en recuperación, no sea necesario ejecutar el ajuste como recorte presupuestario. Todas las reparticiones del Estado tienen 30 días para presentar oficialmente ese plan de ajuste ante el Ministerio de Hacienda.
Cinturones ajustados
Esta semana Jaque y todos sus ministros firmaron el decreto 391, ordenando a todas las reparticiones a "priorizar sus actividades de forma tal de originar una economía presupuestaria en su presupuesto de gastos financiados con rentas generales, equivalente al: 10% de sus saldos en las erogaciones corrientes financiadas con rentas generales", y del "30% de sus saldos disponibles en las erogaciones de capital financiadas con rentas generales".
La justificación de la medida es la "la tendencia decreciente observada en los recursos provinciales como en los nacionales" que hace necesario "ajustar el presupuesto de gastos" hasta que se revierta la tendencia.
Otra de las cuentas a la que le temen en el Gobierno es a la que resulte de las negociaciones salariales. Por eso el "colchón" de ahorro tiene previsto cubrir parte de lo que demanden los aumentos de sueldos de los estatales.
La excepción a la norma son todos aquellos bienes y servicios críticos, que sean indispensables para el funcionamiento de la salud, la educación o la seguridad. Además de restringir viajes, viáticos y ese tipo de gastos, en el Gobierno quieren demorar las compras que no sean urgentes. Y, en ese sentido, esperar a que se agoten los stocks de bienes.
"Algunas veces se compran bienes de manera preventiva, habiendo stocks. Lo que buscamos es que se usen los disponibles. Esta es una medida de precaución, para ir evaluando lo que pasa con las cuentas y la recaudación. Pero si la economía sigue como hasta ahora, es posible que luego se redistribuyan esos ahorros", explicó Adrián Cerroni, ministro de Hacienda.
El presupuesto 2010 (de casi 9 mil millones) tuvo varios retoques. De hecho sufrió un recorte de 247 millones de pesos propuesto por los legisladores del Partido Demócrata para evitar que haya déficit operativo al final del año, como estaba previsto en el proyecto original.
Lo particular de la nueva disposición de Jaque es que en octubre habrá un nuevo replanteo presupuestario. Es que el decreto establece que los "ahorros" que surjan podrán ser usados a partir de octubre, si es que existen o lo autoriza el Ejecutivo. "Las economías que se acumulen podrán ser utilizadas por la jurisdicción que las generó o bien por otra, con posterioridad al 30 de setiembre, en la medida que así lo decida el Poder Ejecutivo", dice el decreto.
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