El secretario de Planificación de la Municipalidad de Paraná, Guillermo Federik, consideró positivo que desde el Concejo Deliberante surgiera un proyecto de ordenanza para regular los condominios
En ese sentido comentó la intención de impulsar una normativa “que prohíba que estos condominios den la espalda o cerquen con murallas sus espacios de las calles”. Y agregó: “Queremos que se legisle sobre el requerimiento de setos vivos en los lindes de las líneas municipales, que se establezca el acceso y egreso a las parcelas desde la vía pública, que haya vanos de apertura en los muros hacia la vía pública. Y eso es materia de una norma particular que tenga que ver con los condominios”.
Explicó también que “la razón fundamental del veto” parcial a la ordenanza que prohíbe la instalación de barrios privados en la ciudad, se relaciona con esta postura. “Entendemos que se debe legislar sobre la materia de barrios privados en una norma, y sobre lo concerniente a los condominios, que son propiedades horizontales que están dentro de amanzanamientos, en otra norma”, afirmó.
• Proyecto único
El funcionario municipal dijo que todavía no leyó el proyecto que regula las manzanas, de autoría de Grand y que ingresó este miércoles al Concejo Deliberante. Pero consideró positivo que eso ocurriera. “En buena hora que haya una propuesta normativa desde el HCD que atienda esta cuestión, que hoy es un vacío, y que regule las cuestiones urbanísticas de los condominios”, expresó.
Consultado por esta Agencia sobre la posibilidad de que haya un consenso con esa iniciativa, Federik aseguró que “hay una cuestión de trabajo en conjunto” y que “no hay caprichos en esto, sino que mantenemos la idea y un ordenamiento normativo que respete la jerarquía de las leyes”. Por eso remarcó: “Es posible que pueda salir un proyecto único”. En el mismo orden acotó: “Si nosotros tuvimos esta iniciativa y hoy hay concejales que representan nuestro punto de vista en el Concejo Deliberante, no veo por qué no se puede debatir en ese ámbito”.
Luego contó que en anteriores oportunidades habló con el Viceintendente “sobre la necesidad de que exista una norma particular sobre condominios, porque hace diez años empezaron a aparecer y hace cinco años con más frecuencia”. Si bien dijo que “no son muchos” en la ciudad, hay una “tendencia que, en función del costo de la tierra, puede ser viable en tanto y en cuanto sea un aporte al desarrollo armónico e integrado de la ciudad, y que no implique barrios cerrados encubiertos, con murallones hacia la vía pública”.
• Manzana no es barrio privado
Federik vio en la frase de Grand “una manzana no es un barrio privado”, el reconocimiento “desde el punto de vista urbanístico” de que “hay una lógica” en el veto. “Es lo que venimos diciendo desde el principio, por eso no se puede legislar en la ordenanza de barrios privados lo que pasa en una manzana, por eso fue el veto”.
“Lo que está prohibido son los barrios privados, no los condominios”, aclaró inmediatamente. Sin embargo, también advirtió que en ocasiones “los condominios pueden disfrazarse de barrios privados”.
“Si tengo un condominio al lado de otro y al lado de otro y al lado de otro, no conforman un barrio privado, son un agrupamiento de condominios. Pero el efecto sobre el entorno urbano es el mismo, porque dan la espalda a la ciudad, se amurallan y segregan. Son como mini feudos y ese no es el modelo de ciudad que queremos”, resaltó al respecto.
Entonces el objetivo ahora es procurar que “el condominio se instale con permeabilidad al espacio público”. Eso debe hacerse a través de otra ordenanza “porque los condominios tienen una regulación nacional a través del régimen de propiedad horizontal. Entonces lo que podemos legislar desde el Municipio no es una prohibición, sino una condición para que no generen el mismo efecto amurallado hacia el resto de la ciudad”, precisó.
Por último, afirmó: “No estamos en contra de los condominios, sino que estamos en contra de que se cierren con muros ciegos hacia la calle”.
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