El Ejecutivo propuso que el boleto cueste 2,20 pesos

La iniciativa fue presentada en el Concejo Deliberante. En mayo los usuarios deberán pagar 2,10 pesos y en septiembre 10 centavos más. Habrá subsidios municipales. Los ediles opositores quieren que sea un premio a las empresas que cumplen con el servicio.
Un proyecto de ordenanza disponiendo el incremento paulatino del boleto de ómnibus hasta septiembre próximo, mes en el que la tarifa trepará a un valor final para el usuario de 2,20 pesos, ya se encuentra a consideración del Concejo Deliberante.

La iniciativa fue presentada el jueves último por el Departamento Ejecutivo y contempla también que 3 millones de pesos del actual presupuesto comunal sean destinados a la asistencia de las empresas prestatarias para evitar que todo el peso del reajuste recaiga en los pasajeros.

En caso de aprobarse, el boleto habrá aumentado en septiembre a 2,40 pesos (33 por ciento de incremento) aunque los usuarios deberán afrontar el pago de 2,20 pesos (22 por ciento de aumento) porque el resto será compensado con los mencionados subsidios municipales.

Según el esquema propuesto por el Departamento Ejecutivo, durante lo que resta del mes el boleto seguirá costando 1,80 pesos, pero el municipio aportará por cada viaje 20 centavos, con lo que el valor será de 2 pesos.

El mayor impacto del reajuste en los usuarios se producirá a partir del 1 de mayo, cuando deban pagar el viaje mínimo 2,10 pesos. Además, la comuna pondrá 10 centavos, con lo que el costo trepará a 2,20 pesos.

En junio y agosto los usuarios continuarán pagando 2,10 pesos pero el municipio aportará otros 10 centavos por viaje (20 centavos en total), lo que totaliza un costo de 2,30 pesos.

En septiembre los usuarios pagarán 2,20 pesos y la comuna aportará 10 centavos más, lo que hace que el costo del pasaje trepe a un valor definitivo de 2,40 pesos.

La readecuación tarifaria del transporte público de pasajeros fue anunciada ayer por el secretario municipal de Gobierno, Hugo Borelli, quien fundamentó la postura del Ejecutivo en el estudio de costos realizado en marzo último.

"La semana pasada, antes de que el intendente iniciara su licencia de 10 días, se terminó de preparar el proyecto de ordenanza y ayer (por el jueves) fue presentado en el Concejo Deliberante", indicó.

Borelli dijo que si bien el estudio de costos municipal dio como resultado que el pasaje mínimo en la ciudad debe costar 2,20 pesos, en el proyecto enviado al Concejo Deliberante se incluyó "un novedoso sistema de incrementos escalonados" que contempla además los futuros aumentos salariales que recibirán a lo largo del año los choferes agrupados en la Unión Tranviarios Automotor (UTA), que rondaría un 20 por ciento.

A su entender, las cifras a las que llegó el estudio de costos (2,20 pesos) resultan razonables por cuanto la última evaluación de ese tipo se remonta a 14 meses atrás.

"Quisimos tratar de llegar al CD con todos los datos posibles para que los ediles puedan hacer las consideraciones necesarias y, además, presentamos un estudio complementario sobre la base de la futura paritaria de los choferes, lo cual nos hizo elaborar un proyecto de tarifa escalonada", argumentó.

El funcionario señaló que lo que esta del mes será un período de transición en el que continuará "el afinamiento del programa de frecuencias" y la comuna aportará 20 centavos por viaje, con lo que las empresas trabajarán con un boleto a 2 pesos.

"El 1 de mayo la tarifa para el usuario pasará de 1,80 pesos a 2,10, lo que representa un 16 por ciento de aumento. Nosotros contribuiríamos en mayo y junio con 10 centavos para que el boleto llegue a 2,20 pesos.

"En julio y agosto --agregó--, el usuario seguiría pagando lo mismo y nosotros aportaríamos otros 10 centavos para absorber la mitad del aumento a los choferes, con lo que el boleto sería de 2,30. En septiembre aportaríamos otros 10 centavos por viaje por la otra mitad del aumento a los afiliados de la UTA y llegaremos a un costo de 2,40, con el usuario pagando 2,20 pesos".

Dijo que si bien todo el mundo imaginaba que el boleto iba a subir en lo inmediato a 2,40, el Ejecutivo elaboró una propuesta para que sea escalonado y con un menor impacto en el bolsillo de los usuarios gracias al esfuerzo de las arcas comunales.

"Las empresas pedían 2,40 de movida y alguna 2,50, pero está reconocido a nivel nacional que el costo por kilómetro es de 6 pesos. En marzo nos dio 5,80 por kilómetro y un costo por pasajero final de 2,20 pesos. Si a esto le sumamos el aumento salarial, llegamos a 2,40".

Los subsidios. Borelli ratificó que el gobierno nacional sostendrá el sistema de subsidios que reciben las empresas, por el que el gasoil tiene un costo algo menor a 50 centavos por litro.

En cuanto al aporte municipal, estimó que la ayuda significará un impacto de 3.000.000 de pesos para este año.

"Ahora el Concejo Deliberante va a analizar el tema pero con esto intentamos recuperar la pata que le faltaba al sistema y pensamos que sobre la base de la sustentabilidad económica el servicio va a encontrar el mecanismo para mejorar. Hoy el servicio no funciona bien porque tiene pérdida", opinó.

Tras señalar que los controles a las compañías se mantendrán, dijo que no es sencillo sostener un régimen de 30 inspectores controlando el servicio.

"El sistema está cuestionado, pero existen quejas puntuales con determinadas líneas. La idea es continuar controlando hasta que la situación se normalice", dijo.

La oposición quiere que se premio a los que cumplen

La mayoría de los concejales opositores se mostró a favor de establecer un sistema que premie con el aumento o los subsidios a las líneas de ómnibus que cumplan, principalmente, con las frecuencias.

Esteban Obiol (FPV): "En principio, creemos que las empresas deben cumplir y, después, seguiremos analizando si hay que dar un aumento o no. Es fundamental que las empresas cumplan con las frecuencias y la calidad del servicio al que se habían comprometido. Después, veremos".

Raúl Woscoff (Integración Ciudadana): "No puede haber aumento de boleto para el usuario, cuando hay un acreditado y notorio incumplimiento por parte de las empresas. Cuando nosotros planteamos la posibilidad de un subsidio transitorio en el marco de un plan de emergencias en el transporte público, no estábamos tan lejos de la realidad. En el plazo que dure el subsidio, las empresas deben acreditar el cumplimiento de todas las pautas y modalidades del pliego. A partir de allí, recién podemos empezar a hablar de la eventual recomposición de la tarifa".

Cristina Molina (Unión Pro): "Sabemos que las tarifas están bajas y que las frecuencias no se están cumpliendo. Nuestra intención es darle un subsidio sólo al que se lo merece. Para ello habrá que definir un sistema de control efectivo. Un aumento del boleto para el usuario, sin que mejore el servicio, es una tomada de pelo a la gente".

Oreste Retta (UCR): "El problema es que las empresas no brindan un buen servicio y no hay control. No podemos saber qué línea cumple, cuál no o cuál lo hace a medias. Nuestro criterio apunta a premiar a la que cumpla y, hasta el momento, la opinión que tenemos, que es la de los usuarios, es mala. Hay que darle la participación a la comisión de usuarios, aunque no vinculante, para definir qué empresa merece el subsidio".

Alejandro Curino (FPV-Independiente): "En principio soy muy reacio a votar un aumento de colectivo, porque me parece que la gente que utiliza el servicio para ir a trabajar no tiene capacidad para pagar más de lo que está pagando. Si la ecuación económica no da, hay que buscarle una solución que no sea aumentándole el costo a la gente. Me sentaría a trabajar, muy contento, en la conformación de una política de subsidios".

Comentá la nota