También se indicó que iniciarán acciones legales por los daños que le causaron a la provincia. Los actores y bailarines siguen en asamblea permanente
INCUMPLIMIENTO. "Vamos hacer las acciones que correspondan en el marco del incumplimiento del contrato que se negoció entre las partes en diciembre", comentó Simón. Por entonces se acordó que el Gobierno pagaría 4.450 pesos por un servicio específico que los artistas debían cumplir, que incluía asistir a todos los ensayos y realizar tres puestas en escena (fiesta central y dos repeticiones).
"Esto no fue cumplido, y el Estado pagará solamente la parte proporcional", explicó el secretario de Legal y Técnica. Simón dijo que el lunes se reunieron con los representantes de los artistas para que garantizaran la segunda repetición. Pero el funcionario afirmó que los actores y bailarines les comentaron que tenían una asamblea a las 20 de ese día. "Esa convocatoria era pública, y el Gobierno no se podía arriesgar a pasar otro papelón, no podíamos permitir que se siguiera ensuciando la fiesta", agregó el funcionario.
En la tarde de ayer, unos 200 artistas se reunieron en la sede de la Asociación Argentina de Actores. Acordaron asesorarse legalmente y repartirse tareas en comisiones. Además, criticaron al Gobierno y negaron que la repetición se suspendiera por culpa de ellos, porque querían salir a escena y la policía no los dejó. Sobre el pago de un tercio del valor convenido en los respectivos contratos, Simón manifestó que consideran que es lo que corresponde, porque realizaron el acto central pero no las dos repeticiones.
También comentó que desde el Gobierno iniciarán acciones legales contra los artistas, porque se dañó la marca Mendoza y el prestigio de una fiesta que cumplió 75 años. Por otro lado, se estudian sanciones similares a las que se le aplican a un proveedor del Estado que no cumple. Esto puede incluir que no sean contratados por un tiempo (ver aparte).
“Los funcionarios tuvieron blandura”
El gobernador hizo un balance de lo ocurrido en la repetición de la Fiesta de la Vendimia y la única crítica que tuvo para sus funcionarios fue la "blandura" con la que actuaron. Y es que, a entender de Jaque, lo que deberían haber hecho los representantes del Poder Ejecutivo que mediaron en el conflicto era "llamar a un fiscal y denunciar lo que estaba ocurriendo". De este modo, de cara a las cámaras de televisión y con el contrato firmado por los artistas en la mano, ratificó todas las medidas que ya fueron anunciadas en contra de los actores y bailarines.
"Se hizo todo lo humanamente posible para solucionar el conflicto, pero lo que tampoco se puede permitir es la extorsión, y es eso justamente lo que sucedió aquí", enfatizó Jaque. Igualmente, el gobernador explicó que la decisión de suspender la segunda repetición obedeció a la negativa de parte de los artistas de ofrecer garantías "públicamente" de actuar en la segunda noche de repetición.
Una vez culminada la primera ronda de prensa y mientras emprendía su salida de la estación del Metrotranvía en Gutiérrez (donde inauguró oficialmente y se probaron las dos primeras duplas que compondrán el sistema del Metrotranvía Urbano, obra en la que se invertirán $62.449.732.39 para un trazado aproximado de 12,5 kilómetros de extensión, en vía doble), el gobernador volvió a cargar tintas sobre la situación y afirmó que el único error que él percibió de sus funcionarios fue la "blandura" con que actuaron.
El gobernador esquivó de todas formas la inminente salida del secretario de Cultura, Ricardo Scollo, de su gabinete. "Yo no he recibido renuncia alguna y ya veremos si se va o se queda. Hoy estoy haciendo un balance y no me gusta mezclar peras con manzanas. Hoy estoy hablando de manzanas, mañana hablaremos de peras", reflexionó esquivamente el primer mandatario./ALEJANDRA MOLINA
Inhabilitados por tres años y demandados por varios millones
El gobierno de Celso Jaque ya decidió qué hacer con los actores y bailarines del escándalo vendimial y, en cierta medida, también con Ricardo Scollo, el secretario de Cultura, el responsable político al que por ahora sostiene. A los actores y bailarines los sancionará inhabilitándolos para trabajar con el Estado por los próximos tres años. Para algunos habrá apercibimientos, según el grado de responsabilidad en el conflicto, por lo que evaluarán algunas notas presentadas por menos de un centenar de actores y bailarines en las que señalan que hubo aprietes y extorsiones para que no salieran al escenario.
En el Ejecutivo saben que deben actuar con firmeza y pronto. Por eso, se especula con que la resolución con la sanciones se conozca casi sobre el fin de semana. A las inhabilitaciones, el Gobierno sumará la presentación de una demanda por daños y perjuicios que, por su carácter, sería multimillonaria y de imposible cumplimiento. Pero entienden que de igual modo deben hacerlo, para exponer en un todo a los casi 700 bailarines y actores. Durante todo el día de ayer se buscó intensamente a una bailarina que el domingo a la noche en una radio admitió que resultaba imposible que el Gobierno pudiera cumplir con la entrega de las entradas que pretendían la misma noche que decidieron no salir a actuar.
El testimonio lo acompañarían con la demanda, para hundirlos aún más. El Gobierno también busca a una actriz que en declaraciones a una radio en la madrugada del lunes admitió que resultaba imposible que les pudieran entregar todas las entradas que pedían. Y algo más sobre las entradas. El día de la trifulca se repartieron 500 entradas que luego los actores denunciaron que eran truchas. En realidad, luego de la suspensión, el Gobierno procedió a desmagnetizarlas, por lo que, el lunes, quienes intentaron usarlas no pudieron. Y, por último, en la intimidad, el Ejecutivo maneja dos hipótesis: una, la de la protesta anárquica y alocada, irracional; y otra, la de la conspiración política.
"Quisieron hacer daño, un daño a la imagen, y se les fue la mano; como con un crimen, pretendieron asustar, pero mataron". Ahora bien, sobre las responsabilidades políticas, Jaque duda, y duda demasiado, por lo que puede quedar expuesto como los propios bailarines y actores.
Hasta ayer se interpretaba puertas adentro del cuarto piso de la Casa de Gobierno que entregar a Scollo sería reconocer la culpa del Gobierno en el escándalo, sin evaluar que así como la gente pide terminar con la impunidad sobre lo que pasó el domingo, lo propio va para con el Gobierno. Se metieron con las imágenes y valores más sagrados de la provincia, los de Vendimia, y sus culpables deben pagarlo. Todos. No sólo los perejiles de la asociación de actores y bailarines, que demostraron ser muy poco inteligentes. /MARCELO TORREZ
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