Luego de varios meses, las partes en conflicto volverán a verse las caras hoy en la municipalidad. A los pedidos del gremio que incluyen recomposición salarial y la reincorporación de veinte trabajadores despedidos, le añadirán la apertura de paritarias. Los dirigentes gremiales dejaron trascender que aspiran un incremento de 30 por ciento. Sin bien celebraron la vuelta del diálogo, señalaron que la situación de los obreros es “apremiante”.
“Vamos a plantear lo que venimos pidiendo hasta ahora, y que abran las paritarias”, declaró en diálogo en Info Región el secretario general del sindicato Adrián Gouín.
Los municipales insisten en su reclamo por recomposición salarial, pase a planta permanente de los empleados contratados, la reincorporación de los veinte cesanteados tras el reclamo, el pago de los días que fueron descontados por huelga y la entrega de la bonificación de fin de año a los trabajadores que participaron de la medida de fuerza.
En cuanto al porcentaje que pedirían en las discusiones paritarias, indicaron que “hasta ahora sería lo que se viene barajando en los demás distritos: el 30 por ciento”.
En otro orden, aseguraron que esperan que sus reclamos tengan eco en la reunión luego de meses de diálogo interrumpido.
“Es difícil de contestar. Esperemos la mejor respuesta, creo que habiéndose abierto el diálogo no hay que desaprovecharlo”, consideró el titular del sindicato.
El objetivo del gremio era buscar el diálogo con el Ejecutivo, que se había roto desde diciembre del año pasado, cuando fracasó la mediación del ministerio de Trabajo bonaerense.
Previo al anuncio de este cónclave, el intendente Fernando Gray había mantenido un encuentro con el titular de la Federación de Sindicatos Municipales Bonaerense (FESIMUBO), Rubén “Cholo” García, que actuó como mediador.
Por el otro lado, desde el municipio, el secretario de Gobierno, Alberto Auruccio, aseguró que siempre estuvieron abiertos al diálogo y señaló que desde las dos partes tendría que haber una “autocrítica”.
Sobre el mismo tema, desde el gremio consideraron que la conversación no debería girar en torno a las declaraciones, medidas de protesta y cortocircuitos que ocurrieron durante el conflicto.
“Creo que en la reunión de mañana no tendría que hablar de eso, se podría pasar para más adelante. Mañana las prioridades son los temas principales, lo que pasó se arreglará”, señaló Gouín.
Luego, aseguró que pretenden solucionar todo en esta reunión porque la situación de los empleados pide una respuesta, pero admitió que no será fácil.
“Cuando uno va en al camino del diálogo no todo se resuelve en una misma reunión. Los tiempos apremian por al situación que los trabajadores están pasando, en lo salarial y para volver a trabajar”, concluyó el gremialista.

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