Al parecer, la comuna puede funcionar sin problemas con un presupuesto viejo, ya que han pasado más de cinco meses de rechazado el proyecto y el intendente no ha anunciado ninguna novedad al respecto de esta importantísima herramienta financiera.
Por esa razón, está prorrogando el presupuesto 2009, que tiene partidas más acotadas y hay puntos que no están incluidos, como algunas obras públicas.
Cabe mencionar, que el Concejo Municipal rechazó en diciembre pasado la iniciativa original presentada por el Ejecutivo comunal, la cual incluía un déficit de 16 millones de pesos, consecuencia de una estimación de ingresos de 146 millones de pesos, y egresos por 162 millones.
Ahora el problema es que hay ingresos y egresos de dinero que no figuraban en el 2009 y que si deben estar en un presupuesto 2010. Por ejemplo, el dinero que ingresa a las arcas municipales en concepto de coparticipación proveniente del Gobierno de Río Negro no es la misma que el año pasado, las ganancias por la Soja que llegan desde Nación, los recursos que requieren áreas vitales como Acción Social u Obras Públicas, más algunos cambios en los ingresos de fondos por impuestos municipales.
Cuando se rechazó la iniciativa, desde el municipio se dijo que no se realizarían cambios profundos, por lo menos vinculados a los dos aspectos más criticados por la oposición legislativa: el carácter deficitario del Presupuesto y el achique de la planta política.
Al parecer, la comuna puede funcionar sin problemas con un presupuesto viejo, ya que han pasado más de cinco meses de rechazado el proyecto y el intendente no ha anunciado ninguna novedad al respecto de esta importantísima herramienta financiera.
La pregunta es: ¿si no hay un presupuesto 2010, como se encara el presupuesto 2011 que se debe presentar en septiembre?
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