El gerente de la empresa de transporte público de pasajeros, Oscar González, reconoció que la situación es cada vez más complicada por los inconvenientes que provoca la inflación.
“Estamos pasando por una situación más que crítica; recién a fines de 2013 se nos permitió reajustar las tarifas cuando en realidad la solicitud formal para lograr los valores nuevos fue presentada allá por el mes de marzo”; explicó en el inicio de la entrevista Oscar González, gerente de La Nueva Perla, justificando el defasaje que tienen entre tarifas y costos reales. “Nos tuvieron alrededor de nueve meses sin poder actualizar el precio de los pasajes y realmente fue imposible para la firma recuperar las pérdidas económicas que se ocasionaron”, agregó ayer el empresario en la nota con LA OPINION.
“Pensábamos que en este primer trimestre íbamos a equilibrar las finanzas pero la inflación nos complicó aún más; aumentaron todos los insumos que utilizamos en los colectivos y se nos hace difícil poder comprar repuestos, cubiertas o elementos que se desgastan con la circulación permanente”, resaltó González mientras mostraba informes realizados por la empresa donde se detallan los ingresos y egresos presupuestarios.
- ¿Y por qué no se solicita un nuevo aumento, sobre la base de los actuales índices inflacionarios?
- Lo más fácil para nosotros sería exigirle al Municipio que nos conceda un nuevo aumento del precio del boleto pero tenemos que ponernos en el lugar de la gente y debemos buscar alternativas como bien puede ser una reducción en los servicios que se vienen prestando.
Menores frecuencias
Además de no querer tocarle el bolsillo a la gente, la realidad vivida en anteriores ocasiones indica que lograr una autorización de modificación de tarifas, que debe pasar por el Ejecutivo y el Concejo Deliberante, demanda un tiempo que –de concederse- nuevamente quedaría defasado según el ritmo inflacionario. Por eso, para que el efecto sea inmediato en las finanzas, se optó por la reducción de servicios.
“Normalmente cuando hay disminuciones, se reflejan en las frecuencias de recorridos pero quizás lo establezcamos en algunos ramales aunque esto indefectiblemente nos lleva a una reducción del personal que no siempre pueden ser choferes de los micros sino en áreas de administración o mantenimiento”, señaló Oscar González al adelantar drásticas medidas que se podrían tomar en lo inmediato.
“Es muy complicada la situación, no se pueden analizar los números con criterio cuando las cuentas no cierran desde ningún punto de vista, los precios de algunos insumos se dispararon tanto que ahora empezaron a acomodarse porque reconocen que ‘se les fue la mano’ aunque la empresa tuvo que seguir funcionando pese a estos desequilibrios”, señaló el empresario de un sector sensible a la economía de la gente. “Resulta imposible parar algunos días porque aumentaron los repuestos, no podemos detener los servicios porque debemos cumplir una concesión que venimos teniendo desde hace años en el Partido de Pergamino”, resaltó el gerente de La Nueva Perla.
- ¿Creen que es bueno el servicio que están prestando en la ciudad y pueblos donde llegan los colectivos de la empresa?
- Prestamos el servicio de la mejor manera que podemos, somos los primeros que deseamos modernizar el parque automotor porque micros 0 kilómetro permiten una reducción en los gastos de mantenimiento ya que las roturas disminuyen mejorando las frecuencias en todos los recorridos. Pero también somos conscientes que las condiciones no están dadas para que esto ocurra y reconocemos que el Municipio no tiene los recursos necesarios para ayudarnos a cambiar los colectivos.
Despidos de personal
“Ya hubo despidos de personal en La Nueva Perla y puede haber más”, comunicó Oscar González reconociendo que en este momento los números no cierran y el déficit es permanente en las finanzas de la empresa. “Es imposible poder funcionar a pérdida”, explicó el responsable de esta compañía de transporte que está pasando una de las peores situaciones desde que empezó a funcionar en la ciudad, en la consideración del gerente.
- ¿Cómo están sobrellevando la situación?
- Pensamos alternativas, nos reunimos en forma permanente para lograr una salida que no afecta a nadie y estamos pendiente de algunas cuestiones que siempre impactan en la economía de La Nueva Perla. Es complicado tener que despedir a alguien, no nos gusta decirle a un trabajador que no formará más parte de la compañía y es por eso que vamos a seguir abocándonos a diseñar medidas para estabilizar la fuente laboral.
Idiosincrasia pergaminense
Cada ciudad, cada pueblo, tiene su particularidad. En Pergamino, la comunidad ha crecido con la conciencia de que existe el transporte público de pasajeros, que todos en algún momento de la vida hemos utilizado. Por extraño que parezca, no todas las ciudades de similar porte cuentan con esta prestación, no forma parte de su idiosincrasia, por lo que no añoran los colectivos, no sufren su ausencia ni los demandan. Tal el caso de Junín, por citar uno próximo, una ciudad que hoy cuenta con una nutrida vida universitaria (siendo los estudiantes generalmente usuarios).
Pero en Pergamino es imposible pensar el día a día sin colectivos por lo que cualquier determinación que tome La Nueva Perla tiene real incidencia en toda la ciudadanía, lo que hace sumamente necesaria la vinculación de las autoridades con sus dificultades.

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