El ‘efecto Francisco’ renueva la fe de los mendocinos

El ‘efecto Francisco’ renueva la fe de los mendocinos
Desde que fue elegido Papa creció la religiosidad de los argentinos. Y se acentuó tras la histórica Jornada Mundial de la Juventud en Río. Hasta judíos y evangélicos lo reconocen.

Los que lo han escuchado con detenimiento aseguran que sus palabras son movilizantes y que de hecho, gracias a él las personas están volviendo a acercarse a Dios.

Los que lo vieron en persona, a metros de distancia, valoran que lejos de destacar su investidura como el máximo representante de la Iglesia Católica, el papa Francisco transmite algo que el mundo pide a gritos: paz.

Es más, casi sin importar el credo que se practique o el lugar del planeta desde donde se lo mire, lo cierto es que cuando la fe venía flaqueando, millones de personas sienten que ahora tienen un referente espiritual al cual aferrarse para, ante todo, tratar de ser mejores seres humanos.

Así, a tan sólo cuatro meses desde que fue nombrado en el Vaticano para llevar consigo la responsabilidad de ablandar el corazón de la humanidad tomando como base las enseñanzas de Jesús, el Papa argentino ha logrado lo que la Iglesia Católica tanto ansiaba: ganar un mayor fervor por parte de los fieles y abrir las puertas a otros, que decepcionados por los avatares de la vida habían olvidado la belleza que se despliega cada vez que se estrecha un lazo de amistad con el prójimo.

Esta vuelta a la religiosidad, que es visto como un fenómeno muy positivo desde el punto de vista de católicos, evangélicos y judíos, no sólo quedó en evidencia en la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) 2013, que hace pocos días reunió a millones de creyentes -y no tanto- en Río de Janeiro, Brasil.

Con el objetivo de analizar este cariño demostrado hacia el Pontífice que gusta salirse de todo protocolo, la consultora Voices! efectuó una encuesta a nivel nacional para comparar las creencias de los argentinos y su confianza en la Iglesia Católica antes y después de que el actual Papa asumiera.

Para arribar a la conclusión de que en el país hay más personas que confían en el catolicismo, la investigación incluyó un recorrido histórico a partir de los datos de la Encuesta Mundial de Valores, que se realiza en más de sesenta países desde 1984.

Entre las conclusiones, se desprende que, por ejemplo, desde la crisis de 2001 hasta comienzos de este año la espiritualidad de la mano de la Iglesia venía descendiendo. Sin embargo ahora, indica el estudio, en el país hay más personas en Argentina que se autodefinen como religiosos (84%), confían en la Iglesia (63%) y le dan importancia a Dios en su vida (ocho de cada diez).

Ejemplo a seguir

El padre Mariano Carrizo tiene a cargo la parroquia Nuestra Señora del Líbano, en San Martín, y junto a un contingente de cuarenta jóvenes vivió la experiencia de estar más cerca del papa Francisco, en el marco de la JMJ 2013. Desde su punto de vista, la influencia del Sumo Pontífice ha sido y está siendo muy positiva. "Se está teniendo más alegría de ser católico", asegura el cura y desliza que en realidad, Francisco no está siendo revolucionario y que incluso en su comunidad vienen realizando trabajos sociales desde hace tiempo. Pero lo que se destaca en la figura del Papa es más bien su lenguaje sencillo, su amor por los pobres y desamparados y su manera de llegar a las personas, siempre de frente.

"La Iglesia -compara el sacerdote mendocino retomando las palabras de Francisco- es como una madre. Cuando ésta se olvida de cuidar y proteger a sus hijos, pierde la cercanía. Esto es lo que está cambiando con el actual Papa; lo que está logrando es una cercanía real y concreta. Este es el ejemplo que todos tenemos que seguir", asegura Carrizo, con la esperanza de que esta ?ola de fe' genere que más jóvenes se sumen a la vocación sacerdotal.

"Faltan curas en Mendoza; aquí hay sólo una parroquia para 40 mil habitantes", advierte.

Francisco generó sentimientos de alegría y devoción en las multitudes que lo escucharon y encontraron consuelo durante su visita en tierra brasileña. Y logró fervientes muestras de apoyo al mostrarse como un defensor de las personas que sufren y más necesitan. Sus palabras suenan convincentes para miles y su actitud de acercamiento es valorada como una de sus principales virtudes.

En los números también queda reflejado el impacto significativo que ha tenido este carismático hombre, que vino a bañar de gestos humildes y simpleza a una institución cuestionada durante siglos. En 1984, según la misma encuesta, 67% de los argentinos se definía como una persona religiosa. Ahora ese porcentaje se eleva al 85% de la población.

Además, seis de cada diez encuestados dijo que la religión es un aspecto muy importante en su vida, en tanto que 68% confesó encontrar en ella "fortaleza y consuelo". Por otra parte, ocho de cada diez consideró que el sentido de la religión es hacer el bien a los demás, mientras que una pequeña porción identificó a la religión con la obligación de seguir normas y tradiciones. Tal vez por eso, todavía hay pocos creyentes en las iglesias y el 35% nunca reza, según advierte el estudio.

Querido y respetado

Una nueva espiritualidad profunda, que quizá no se limita a una sola religión, es lo que los referentes de distintos credos buscan rescatar. De hecho, los acercamientos que Francisco ha tenido con musulmanes y judíos ha generado una gran aceptación en todas las comunidades.

En nuestra provincia, la tendencia también se refleja. "Lo vemos como un amigo de la comunidad judía, como una persona con la que se puede establecer un lazo de amistad profunda y duradera", asegura Carlos Buhacoff, secretario ejecutivo de la Comunidad Israelita de Mendoza.

A diferencia del catolicismo, el credo judío se organiza de manera horizontal: los rabinos son referentes con gran sabiduría. "Pero no tenemos a una persona que revista esta figura trascendental", aclara Buhacoff y agrega que "la efervescencia generada por el Papa debe ser aprovechada, perdurar y reflejarse en todo momento, cuando estamos en la calle y cuando interactuamos con los otros, es decir, en nuestra vida cotidiana".

Las enseñanzas que el papa Francisco imparte al mundo también son bien recibidas por la Iglesia Evangélica. Además de ser teóloga, Mary Vega es pastora, al igual que su marido Daniel. Entre sus palabras ella muestra una gran emoción al referirse al máximo representante de los católicos. Asegura que "alguien como él era lo que el mundo estaba necesitando, porque él habla sin tapujos, con el corazón y de igual a igual". Y va más allá: "Es una de las personas elegidas por Dios para cambiar el mundo, tal como ha sucedido en otras épocas".

Mary dice que en este tiempo toda su Iglesia ha estado rezando por él y para que "la gente que está en la oscuridad pueda rechazar todo aquello que no es de Cristo".

El consumo de drogas, la violencia y los problemas familiares, desde su visión, son los peores males que aquejan a la provincia. Pero hay una esperanza: "Vemos todos los días cambios positivos, familias que se recomponen; eso es obra de Dios", reflexiona la pastora.

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