Los 66.264 jubilados provinciales tendrán, en promedio, un aumento de 306 pesos mensuales
El blanqueo de los montos no remunerativos que perciben los empleados activos de la Provincia le sumarán al conjunto de los jubilados unos 263 millones de pesos anuales, a razón de un promedio de 306 pesos mensuales extra por pera.
Los más beneficiados con la eliminación de los montos en negro serán los 183 médicos que se jubilaron como directores de hospitales, quienes registrarán una suba de 1.396 pesos cada uno.
En términos de masividad, los 5.189 pasivos del sector salud tendrán un incremento mensual de 606 pesos; mientras que los 15.039 policías retirados cobrarán con una suba (promedio) de 394 pesos. Los docentes en situación pasiva, unos 29.020, sólo percibirán un aumento de haberes de 142 pesos per cápita.
Los montos fueron confirmados por el legislador Dante Heredia –vía sus asesores de la Comisión de Economía de la Legislatura–, quien será la voz cantante del oficialismo en el debate legislativo que se avecina.
Cabe advertirle a los jubilados provinciales que no gasten a cuenta: la ley será sancionada en 13 días, y el blanqueo será "escalonado", pudiendo extenderse durante un año.
En total, el blanqueo de los no remunerativos le demandará al Estado provincial un "extra" de 333,6 millones de pesos anuales, según confirmaron ayer Ricardo Sosa, secretario General de la Gobernación, y Osvaldo Giordano, titular de la Caja de Jubilaciones.
Al mismo tiempo, la medida le dejará al organismo previsional un "plus" de 69,7 millones, luego de recibir los nuevos aportes y contribuciones y pagar las jubilaciones con aumento. El monto, casi 70 millones anuales, es una gota en el mar rojo que es el déficit de la Caja: unos 1.300 millones por año.
La Provincia "compensará excepcionalmente" a los trabajadores activos, a los fines de que el blanqueo no reduzca sus ingresos por los mayores aportes que deberían hacer. La medida beneficia a 127.365 empleados públicos.
El debate en el recinto. Con estos números de fondo arrancó el debate legislativo. Para afinar los argumentos oficialistas, Sosa y Giordano se reunieron ayer al mediodía con los legisladores del PJ. Ambos aseguraron que la norma será "un mecanismo excepción y puntual" que no alterará la forma en la que se calculan los haberes jubilatorios. Así, descartaron que se trate de una reforma previsional encubierta, como advirtió la UEPC.
La oposición quedó en una encerrona. ¿Cómo oponerse a un blanqueo?, se preguntan. Con ironía, apuntan que "es saludable que después de 10 años el Gobierno recupere la legalidad a la hora de pagar a sus empleados".


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