EE.UU. ratificó su veto a la ampliación de colonias israelíes

“Benjamín Netanyahu prefirió las paces en su coalición de gobierno a la paz con los palestinos”. De esta manera definió Saeb Erekat, el jefe del equipo de negociación palestino, la decisión de Israel de no extender el congelamiento de la construcción en los asentamientos en la Cisjordania y Jerusalén Oriental por el período de tres meses. Esta era condición impuesta por los palestinos para retornar a las tratativas de paz sin que Israel continúe plantando hechos consumados en el terreno.

La decisión israelí alimentó sospechas de que Estados Unidos había finalmente admitido su fracaso en el intento de convencer al premier israelí y a su coalición con dádivas económicas por más de US$ 3.000 millones, garantías de seguridad y respaldo diplomático garantizado, tal como lo consignó el diario The New York Times . Pero ayer, la Casa Blanca aseguró que espera alcanzar un acuerdo de paz entre israelíes y palestinos antes de mediados de año, tras haber reafirmado su oposición a la colonización israelí en Cisjordania. “Modificamos nuestro enfoque, pero seguimos apuntando a un acuerdo en el plazo de un año”, dijo el portavoz del Departamento de Estado, Philip Crowley.

Es en este contexto que son esperados en Washington “en las próximas 48 horas” exponentes palestinos e israelíes. Uno de los principales negociadores palestinos, Saeb Erakat, se reuniría con la secretaria de Estado, Hillary Clinton, mientras que la próxima semana el enviado especial de Washington a Medio Oriente, George Mitchell, regresará a la región. Fuentes palestinas informaron que el lunes Mitchell estará en Ramallah, Cisjordania, donde será recibido por el presidente palestino, Mahmoud Abbas.

La decisión de Netanyahu de dar aire a los asentamientos hizo que los colonos y la ultraderecha israelí salieran a festejar a las calles . Los ultras elogiaron la “valiente posición de Netanyahu de oponerse a la Nueva Grecia opresora”, aludiendo a que en estos días se celebra en Israel la rebelión judía contra el Imperio Griego que ocupó la región y destruyó el Templo. El premier fue ponderado como un líder antiimperialista. Paradójicamente, su decisión golpeó a la izquierda y los sectores pacifistas en Israel, que consideran que Netanyahu prefirió mantener firme su coalición de gobierno de centro derecha a la posibilidad de paz con los palestinos.

Erekat, como también el Presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abbas, sostiene que la interrupción de las tratativas puede acarrear el crecimiento del apoyo al grupo fundamentalista Hamas, la disolución de la Autoridad palestina y “la entrega de las llaves a la ocupación militar israelí” .

Por su parte, la responsable de Política Exterior de la Unión Europea, Catherine Ashton, lamentó ayer que Israel no haya aceptado extender la moratoria de construcciones en los asentamientos, afirmando que las colonias israelíes en los territorios “son ilegales según el derecho internacional y un obstáculo para la paz” en la región.

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