EE.UU. comienza a abandonar su política de estímulo de la economía

EE.UU. comienza a abandonar su política de estímulo de la economía
Bajará el mes que viene la inyección de dólares en un plan gradual. La tasa de interés seguirá entre 0% y 0,25%.
Estados Unidos decidió aliviar con cautela la política de estímulos de la economía con la que logró sacar al país de la recesión. El anuncio oficial indicó que a partir de enero la Reserva Federal (FED, banco central) reducirá en US$ 10.000 millones el programa mensual de compra de bonos, que hasta ahora ascendía a US$ 85.000 millones de dólares al mes. Esa enorme inyección de dinero permitió fortalecer con liquidez la economía norteamericana desde la gran crisis de 2088/2009 y regó al mundo con una lluvia de dólares baratos, especialmente en regiones como Sudamérica.

La noticia, que fue bien recibida por los mercados bursátiles, incluyó el anuncio de que las tasas de referencia se mantendrán “en niveles excepcionalmente bajos”, entre 0% y 0,25%. Eso implicaría, en principio, que no habría una gran fuga de capitales de la periferia hacia los centros financieros, un proceso conocido como “taping”. Sin embargo, la intención es que esta reducción gradual continúe a lo largo de 2014, lo que podría implicar algún tipo de impacto para las naciones en desarrollo que ya sufrieron parte de esa fuga cuando el titular de la FED, Ben Bernanke, anticipó a mitad de año la intención de ir aflojando el estímulo.

El funcionario prefirió calificar ayer como “modesta” la reducción de compra de los activos (bonos del Tesoro y títulos hipotecarios). Y justificó el cambio, aprobado tras dos días de reuniones del poderoso organismo, en el fortalecimiento del mercado laboral. El mantenimiento de esa mejoría sería la condición para continuar recortando la ayuda durante el año entrante. La FED está integrada por bancos centrales estaduales. Sólo uno de los participantes del directorio votó en contra. Fue del presidente de la FED de Boston, Eric Rosengren. Consideró que el cambio de las políticas actuales constituía un paso prematuro porque el desempleo se mantiene muy alto y la inflación, al contrario, muy baja. Lo que se traduciría en la necesidad de mayor y no menor estímulo con el beneficio de que no hay riesgos de escalada de precios.

Esa visión fue rechazada por la mayoría del organismo y del mismo modo opinaron los mercados. Wall Street reaccionó ayer con subas cautas pero concretas de 1% antes del cierre. En la evolución influyó la mejora en la proyección del PBI para 2013 que elaboró la FED. Según esos cálculos, la economía crecerá entre 2,2 y 2,3% comparado con 2% de base que era la estimación difundida en setiembre.

Hay, sin embargo, un debate que permanece debajo de esa superficie. Aunque el país está mejor, los números no son tan elocuentes respecto a lo que se ha avanzado. La desocupación se encuentra en 7% y la esperanza es que baje a 6,5%, pero es algo difícil debido a lo que el ex ministro de Economía, Lawrence Summers, califica como un estancamiento de EE.UU. Por lo demás, los nuevos empleos son de menor calidad que los anteriores. En ese marco, el costo de vida no es un riesgo debido a que se mantiene efectivamente en 0,7% anualizado a octubre, muy por debajo del nivel de 2% que el Banco Central calcula como óptimo.

Las política de estímulo, si bien logró evitar una repetición de la Gran Depresión de 1929, un capítulo de la historia del cual es justamente especialista Bernanke, la economía no tuvo una expansión muy destacada. La expectativa más optimista anuncia un crecimiento de 3% el año entrante, pero hay dudas respecto a la factibilidad de esa meta. En cambio, el costo de vida proyectado se duplicaría hasta 1,6% los próximos doce meses.

Esta fue la última gran participación de Bernanke en la FED. El mes próximo dejará su puesto a la vicepresidenta del organismo, Janet Yellen, quien aguarda la aprobación formal por el Senado.

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