La Educación: el nuevo objetivo del Club Defensores del Oeste

Un hermoso sueño que se cumple en realidad. La familia celeste, fundamentalmente los directivos, terminan de ingresar una página extraordinaria en el rico historial deportivo social de la entidad de calles San Martin y Constitución, precisamente hoy en pleno centro de un Gualeguaychú pujante, creativo y lleno de cosas positivas.

La Educación: el nuevo objetivo del Club Defensores del Oeste

No es para menos que con inmensa alegría podemos comentarles a nuestros lectores y a toda la comunidad que está en marcha “Cielo Mío” el jardín celeste para dos y tres años de edad, que desde el lunes se constituye en el paso inicial de un proyecto educativo que, nos animamos a asegurar, marcará una etapa trascendental en la vida de la querida institución fundada el 4 de septiembre del 28.

El barrio, la misma ciudad, profundamente agradecida y reconoce el esfuerzo y el tesón de los responsables de este excelente emprendimiento, máxime cuando el porvenir de la niñez y la tranquilidad de los mayores están en el centro de la causa.

Lo que antes fue una concurrida cancha de bochas, donde inclusive en décadas atrás fue escenario nada menos que de un campeonato nacional, hoy se ha transformado en un coqueto y moderno salón al servicio de la educación, con dos amplias salas que ocupan 270 metros cuadrados y con la misma cantidad de metros en la planta alta en espera del reconocimiento escolar que permitirá a los celestes al ingreso de la primaria.

Es mucho lo que se puede decir de este proyecto y obra iniciada en el 2008 con una encomiable tarea de Carlos Rafael Pascual y Manuel Alejandro Huarte, sus últimos presidentes y actuales directivos que no están solos, todo lo contrario, hay otros nombres para citar porque también hacen lo suyo.

“Cielo Mío” está en marcha y con las puertas abiertas pues quedan algunas vacantes. Maria Eugenia Isola y Luciana Damer, con muchas ganas, con marcada experiencia y con la dulzura de las maestras jardineras son las responsables de encaminar y guiar a los primeros pequeños que aparte de lucir en su vestimenta los tradicionales colores del club, con su inocente presencia denuncian que Defensores también se une al circulo de los tradicionales clubes al servicio de la educación.

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