Los padres de chicos con capacidades diferentes podrán denunciar la escuela que no admita sus hijos.
Las tomas son parte de la campaña audiovisual que el Grupo Payné aporta al Ministerio de Educación de San Luis en su desafío de concientizar a la gente sobre la importancia de integrar a chicos con capacidades diferentes en escuelas comunes.
Desde el área educativa provincial están convencidos de que la integración, la solidaridad, amistad y permanente intercambio entre alumnos comunes con compañeros que padezcan alguna discapacidad es la mejor forma de ayudar a ambos grupos a aprender, desarrollarse y progresar.
El primer paso para alcanzar ese objetivo fue la creación de la Oficina de Antidiscriminación para el Niño con Capacidades Diferentes, una entidad que atenderá especialmente a los padres cuyos hijos no hayan sido inscriptos en colegios o escuelas comunes de la provincia por padecer alguna discapacidad.
La dependencia recibirá las denuncias de padres o tutores de chicos que hayan sido rechazados en cualquier escuela que dependa del Ministerio de Educación de la Provincia, tanto de nivel primario como secundario o del sector público o privado.
La creación de un ámbito que escuche y contenga a esos padres cuyos chicos no hayan sido aceptados fue la primera resolución que firmó Marcelo Sosa como Ministro de Educación.
Para Sosa y su equipo la integración en la escuela entre chicos con capacidades diferentes y los demás alumnos es una política de Estado. Desde la Oficina Antidiscriminación investigarán cada denuncia muy de cerca y verificarán cada uno de los trámites correspondientes posteriores.
En los seguimientos se tendrán en cuenta la documentación, el nivel educativo del alumno y el establecimiento contra el que se formula la denuncia.
"Creemos que la integración de los alumnos es el único modo de terminar con la soledad que, a veces, experimentan los niños con capacidades diferentes. La creación de esta entidad se basa en los derechos del niño, que expresa que cada pequeño debe estar preparado para una vida independiente en sociedad. Existen investigaciones que comprueban que, cuando un chico con discapacidad es integrado a una escuela común, mejora su salud, se siente motivado y experimenta la contención de sus nuevos compañeros", declaró Sosa.
"Junto a ellos crece el resto del grupo porque aprenden con su nuevo compañero, toman la responsabilidad de acompañarlo, de cuidarlo y se forma un vínculo de amistad fantástico. Es por eso que alentamos la integración de estos chicos en escuelas comunes", añadió el funcionario.
Inscribir a los pequeños con capacidades diferentes en escuelas comunes es decisión de los padres pero ahora están protegidos ante una negativa arbitraria. Tienen dónde llevar su caso y ser escuchados.

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