Ediles y usuarios siguen reclamando mayores controles a los colectivos

El concejal Alejandro Aradas aseguró ayer que exigirá a las autoridades municipales que controlen a las empresas de transporte ante el anuncio de que ya se habrían comercializado más de 30.000 tarjetas, uno de los requisitos para incrementar el precio del boleto a 3,50 pesos.
Además si se aplica este aumento automáticamente el usuario que no tenga tarjeta deberá pagar cuatro pesos, un recargo de 50 centavos, medida que para muchos no se justifica y no se tuvo en cuenta a los pasajeros ocasionales.

Aradas y otros ediles denunciaron en varias oportunidades que las empresas no son controladas para determinar entre otras cosas el número de pasajeros que usa el servicio para movilizarse. Agregaron que es sumamente importante contar con estadísticas oficiales para, entre otras cosas, resolver el valor real del boleto, tema que siempre se resuelve a favor de los empresarios del transporte.

Al mismo tiempo que los ediles reclaman acciones concretas por parte de la comuna, desde la provincia negaron que en el corto plazo puedan aplicar la cláusula de incremento del boleto dado que aún no llegaron a comercializar la cantidad de tarjetas previstas y tampoco se cumplió con las bocas de venta y recarga de los plásticos.

Aradas explicó que “ya entró al cuerpo un proyecto del Ejecutivo para regularizar las ventas de las tarjebus por todas las denuncias promovieron los usuarios, que no son pocas. Entre ellas figura la publicidad impresa en la tarjeta”. “En la próxima reunión de la Comisión Mixta, el martes a las 20, llevaré todos los reclamos de los usuarios con nombre y apellido y también presentaré inconvenientes que tienen con la tarjebus”, aseguró.

“Los empresarios aseguraron que ya llegaron a las 30.000 tarjetas es decir que pueden aumentar el boleto a 3.50, pero nadie lleva un control de las tarjetas vendidas y no contestan los pedidos de informe”, denunció.

Movida en la zona sur

En tanto, el concejal continuará esta semana con las reuniones para dialogar con los usuarios en los distintos barrios. “Vemos con preocupación las dificultades con las que se encuentra el usuario a la hora de ocupar la tarjebus, controlar si se cumplen las frecuencias y recorridos estamos luchando para que el transporte de pasajeros publico siga siendo público, y con un fuerte control del estado que garantice el cuidado de los intereses de los usuarios”, relató Aradas.

Este será el segundo encuentro con los usuarios para analizar la situación que se vive en las zonas más alejadas del centro, donde carecen de puntos para recargar o comprar las tarjebus.

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