Ediles aprobaron un nuevo impuesto

En forma unánime, los concejales dieron vía libre al gravamen que se aplicará a las tierras improductivas. Tendrá un fuerte impacto sobre los afectados.
Los ediles aprobaron ayer un histórico impuesto a las tierras rurales improductivas o abandonadas de Cipolletti, con cuya instrumentación se busca poner un freno a la especulación inmobiliaria y defender la actividad agrícola local, que viene siendo afectada hace ya muchos años por el crecimiento urbano y el olvido.

El nivel del gravamen impactará fuertemente sobre los afectados, ya que equivaldrá al 5 por ciento de lo que surja de multiplicar el valor de una hectárea tipo en producción en el Alto Valle de Río Negro, por la cantidad de hectáreas del inmueble baldío.

Los propietarios, además, tendrán que preocuparse por poner sus tierras en producción lo antes posible, ya que la carga impositiva crecerá con el tiempo y se puede volver un dolor de cabeza, en términos económicos.

Un detalle significativo es el carácter no recaudatorio de la norma. Lo que se torna visible, entre otras cosas, en el hecho de que lo recaudado será volcado a la promoción y desarrollo de iniciativas que favorezcan la producción. Así, los ingresos obtenidos por este mecanismo no podrán ser destinados a gastos corrientes de la comuna.

El impuesto recibió el respaldo unánime de los ediles, quienes sesionaron la mañana de ayer, en el quinto piso del edificio municipal de Yrigoyen casi España. Había alegría y satisfacción en los rostros de los representantes del pueblo pues la iniciativa, remitida originalmente por el Ejecutivo cipoleño, fue objeto de un concienzudo análisis durante un tiempo prolongado. En su transcurso, se consultó a numerosas instituciones y organizaciones relacionadas con la actividad frutícola y económica, cuyos representantes pudieron dar sus opiniones y aportes para una mejor ordenanza.

El oficialista Di Tella enfatizó que “esta ordenanza no tiene antecedentes al menos en lo que es nuestra región y todo lo que es la Patagonia”. Agregó que la iniciativa “marca un antes y un después en la actividad productiva” y también en la lucha contra “la especulación territorial”.

Por su parte, el opositor Pica destacó que “en esta nueva Argentina, en este nuevo mundo de hoy, hay nuevos roles que tienen que cumplir los municipios en materia de seguridad, de contención social y de producción”.

Características de la iniciativa

La nueva ordenanza que establece el impuesto a las tierras rurales improductivas establece que los inmuebles alcanzados por el gravamen estarán incluidos en los sectores rurales RUR 1 y RUR 2. Se los considerará improductivos, ociosos y abandonados cuando no registren actividad o explotación compatible con el sector en que se encuentran.

Además, se incluirá aquellas propiedades en las cuales la actividad registrada y comprobada involucre una superficie igual o inferior al 40 por ciento del total.

El valor de referencia para estimar el 5 por ciento del gravamen será fijado por el Ejecutivo municipal en forma anual, previo asesoramiento por diferentes instituciones relacionadas con la producción, además del Colegio de Martilleros. Al sector RUR 2 tendrá una carga un 60 por ciento inferior a la del RUR 1.

El pago será anual y de persistir el estado de abandono cada dos años la alícuota porcentual será incrementada en un 15 por ciento de manera automática. Para eximirse del impuesto, los propietarios deberán presenta antes del 30 de noviembre de 2011 un proyecto de inversión a ejecutarse a partir del primer trimestre del año siguiente.

En caso de no cumplimiento de las inversiones, el propietario no podrá solicitar el beneficio de la eximición durante los cinco años siguientes.

Comentá la nota