El Concejo ratificó la ordenanza que dispone una suba de sus dietas cercana a los 600 pesos desde el primer día del año. El intendente había dispuesto que fuera desde marzo.
De esta manera, el incremento se puso inmediatamente en vigencia y el Ejecutivo deberá aplicarlo con el correspondiente pago.
Para tener el poder de anular un veto de la intendencia, el Concejo Deliberante debía contar con dos tercios de los votos. Esto resultaba poco probable, porque si bien el cuerpo de ediles en el último tiempo ha devenido en opositor de Difonso, no contaba con la mayoría necesaria para abolir tal decisión.
Sin embargo, el radical Jorge Apiolazza -que generalmente apoya las posturas oficiales- esta vez se inclinó a favor del incremento, definiendo la situación con siete votos contra tres.
El tema lleva meses de discusión y ha acentuado las diferencias entre el Concejo y el jefe comunal en este rincón del Valle de Uco.
En realidad, el aumento no estaba en discusión. Es más, lo propuso el mismo Difonso, ya que todo los funcionarios municipales -él incluido- definieron en paritarias de marzo una suba en los sueldos, en adhesión al que se asignó el Gobernador en diciembre.
Pero los concejales del bloque opositor sostienen que si el incremento salarial a nivel provincial entró en vigencia en enero, ellos debían percibirlo desde el mismo mes y no desde marzo, como el resto de los trabajadores del municipio.
Por eso, rechazaron los decretos iniciales de Difonso y sacaron la ordenanza pidiendo el retroactivo al 1 de enero. Esa fue la ordenanza que el intendente vetó y desde el jueves entró en vigencia por la ratificación de los ediles sancarlinos.
"Un mes o más de aumento no cambia nada. Nos opusimos a que Difonso siga haciendo lo que quiere con el dinero que ya había recibido. Debemos ejercer un control", expresó el opositor Omar Sorroche, quien comentó que la sesión se llevó adelante sin discusiones y en un clima de armonía.
Por su parte, el demócrata Alejandro Morillas refutó las argumentaciones de sus pares. "El Gobierno provincial no ha mandado ningún dinero, esto sale de las arcas municipales. Será la comuna la que deberá hacer frente a estos meses de retroactivo", apuntó.
Sobre la decisión de Apiolazza, el concejal oficialista dijo: "Estuvimos conversando mucho y esta decisión no varía nuestra relación. Siempre ha sido un concejal muy objetivo y tenemos varios proyectos en común".
Lo cierto es que el aumento de las dietas ya es un hecho. Como se define en correlato al sueldo del gobernador -equivale a un 60 por ciento de lo que cobra el mandatario- los ediles sancarlinos verán que su dieta actual de 5.300 pesos sube cerca de 600 y llega a los 5.900.
Sorroche volvió a cargar las tintas contra el intendente. Sostuvo que la próxima semana se presentarán en la Tercera Fiscalía de Tunuyán para denunciar una serie de irregularidades que han detectado en distintas licitaciones y áreas de acción del municipio.
"Están acostumbrados a ver cosas turbias. Hace tres años que vienen presentando denuncias y a ninguna la Justicia le ha dado curso. Dicen que el Concejo no tiene nada de presupuesto y el municipio les paga a doce empleados que trabajan allí", arremetió el oficialista Morillas.
Difonso arrancó su gestión con un Concejo Deliberante a su favor. Él había llegado a la intendencia a través de la alianza del Frente Amplio; conformada por justicialistas, radicales y gente del ARI. Sin embargo, hace poco uno de sus hombres se dio vuelta, dándole mayoría a la oposición. Desde entonces, las relaciones entre el Departamento Ejecutivo y los ediles se han deteriorado

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