A raíz de los hechos delictivos registrados en casas y "departamentos vip" de la ciudad, vinculados a la venta de alcohol, de estupefacientes, de violencia y trata de personas, el secretario de Gobierno municipal, Jorge Echelini, dijo en diálogo con Crónica que es momento de modificar las normas legales para "avanzar con la legalización de la actividad".
El tema fue puesto en el tapete por Crónica días atrás con declaraciones del abogado penalista Guillermo Iglesias como representante de propietarias de los denominados "vip" después de haber sufrido allanamientos por parte de la policía y en algunos casos con cierta violencia por parte de efectivos de la fuerza, según denunciaron. Ahora, desde el Municipio reflotan un proyecto elaborado años atrás por la actual responsable de salud de la Municipal, Judith Jozami.
El Proyecto "Zona Roja"
En el año 2006, la entonces concejal Judith Jozami presentó en el Concejo Deliberante un proyecto titulado "Regulación de Servicios Sexuales Retribuidos (sexo protegido)", en el que proponía, entre otras cosas, la habilitación de una zona roja en la que deberían instalarse todos los comercios en los que se ofrezca sexo, lejos del casco céntrico de la ciudad. Además, proponía que esos lugares contasen con seguridad privada y que las mismas trabajadoras sexuales sean las encargadas de cobrar por sus servicios, lo que descartaba la figura del proxeneta.
Otro aspecto importante de la propuesta de Jozami era el control médico, periódico y permanente, al que debían someterse las personas que realicen el servicio. Sin embargo, la regularización de la prostitución en Argentina depende del Ministerio del Interior de la Nación, por lo que los municipios no cuentan aún con la capacidad legal para establecer un control sobre el comercio sexual. Es por eso que el proyecto de Jozami nunca pudo discutirse en el Concejo Deliberante.
"Primero hay que saltar una valla muy complicada -explica Echelini-, ya que la Ley vigente es del año 1936. Desde entonces, la regularización y el ejercicio de la prostitución dependen del Ministerio del Interior de la Nación. O sea, que es una jurisdicción reservada al Estado Nacional. Esto tenía un sentido entonces, porque las Casas de Citas estaban vinculadas a lugares donde había regimientos y se autorizaban por los francos higiénicos".
Cómo se controla en Comodoro
"Para hablar de prostitución -continúa Jorge Echelini- primero hay que hablar de cuáles son las posturas ideológicas vinculado a lo normativo. Hay 3 posturas de antaño: prohibir, reglamentar o tolerar. La Argentina legislativamente se ha inclinado por el sistema de tolerancia, el que dice "yo sé que la prostitución existe, no la penalizo salvo cuando la oferta es en el calle (así se penalizaba en su momento) y todo lo que suceda después, yo no me meto, es un negocio privado". Es por eso que hoy las autoridades no pueden tener un control de lo que ocurre dentro de los vips, salvo cuando haya pruebas claras de que allí se esté cometiendo un delito, ya que de lo contrario sería ingresar en una propiedad privada.
"Por eso, nosotros ingresamos a controlar los vips por otro lado: por la venta de alcohol, o cuando se encuentran estupefacientes o trata de personas. Pero son casos muy concretos", dice el Secretario de Gobierno.
Retomar el debate
Según Jorge Echelini, para evitar tanto los hechos delictivos como la situación de insalubridad que ocurre en las casas de oferta sexual, hoy sería "un buen momento para retomar el proyecto de Jozami", y asimismo avanzar por la derogación de la Ley de Profilaxis, que desde 1937 le da al Estado Nacional el control sobre esta actividad y no permite al municipio establecer sus propias normativas. "Aunque no depende de mi, sino de que desde el Consejo tomen la decisión", aclara el funcionario.
"No podemos seguir tapándonos los ojos", asegura Jozami
La actual subsecretaria de Salud municipal, Judith Jozami, comentó a Crónica por qué su proyecto de regularizar la prostitución no logró avanzar y por qué se debería implementar ahora.
"La verdad que cuando iniciamos el proyecto pensábamos que eso se iba a poder resolver, no para terminar con la prostitución, sino para ordenarla. Algo que sea ilegal no se puede normalizar, controlar ni fiscalizar", asegura la funcionaria municipal. Jozami presentó en 2006 el proyecto "Regulación de Servicios Sexuales Retribuidos (sexo protegido)", aunque por chocar con una Ley Nacional, no podía aplicarse en la ciudad.
"No podemos seguir tapándonos los ojos. Creo que es momento de retomarlo, así podemos hablar de la parte contributiva, del cuidado de la salud, de seguridad interna privada y seguridad policial", expresó Jozami, quien hasta aseguró que "en esta ciudad, que es un polo productivo, podemos convertirla en una zona turística".
Finalmente, Jozami argumentó: "No hay que olvidarse que en cada banca hay un ser humano que tiene una ideología que defiende sectores o no, que son los que en última instancia tienen que levantar la mano y analizar el tema".
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