Echaron al funcionario ebrio de Diversión Nocturna

Pérez decidió separar a Gonzalo Sánchez del cargo y ahora le asignarán otro puesto porque es empleado de planta permanente.

El gobernador Francisco Pérez decidió separar a quien era el responsable de Diversión Nocturna, Gonzalo Sánchez, involucrado en una causa donde se lo multó por manejar en estado de ebriedad. En sintonía, el secretario de Gobierno de Godoy Cruz, Humberto Mingorance, repudió la decisión judicial de anular el acta de infracción vial que agentes municipales levantaron contra el funcionario.

Mingorance aseguró que están estudiando el caso para ver si hacen una nueva presentación y, además, pidieron al Gobierno provincial una señal de seriedad en un tema tan grave como es manejar bajo los efectos del alcohol. Sobre todo, porque el involucrado es quien debía bregar por la seguridad de quienes salen a bailar. Finalmente, esa señal llegó.

El 18 de abril por la mañana, Sánchez fue parado por un control de tránsito. Allí le realizaron un dosaje y el resultado mostró que había consumido más alcohol que el permitido para estar al volante. En ese momento fue separado del cargo y este miércoles se conoció de su reincorporación, pero fue momentánea y volvió a ser sacado de esa dirección por la repercusión pública del caso.

Las actuaciones municipales fueron convalidadas por el Juzgado Vial y se impuso la multa correspondiente.

Sánchez fue parado por un control de tránsito. Allí le realizaron un dosaje y el resultado mostró que había consumido más alcohol.

Sin embargo, Sánchez recurrió esa decisión y llevó el caso al Juzgado de Falta a cargo de Guillermo Lorca un comprobante de un alcoholímetro en Luján, escrito a mano y donde, un escribano, certificaba que daba cero el nivel de alcohol.

“Vamos a ir contra el escribano que certificó eso. Evidentemente, alguien lo protege”, señaló Mingorance.

Hay punto crítico y que, si bien jugó a favor del funcionario de Diversión Nocturna, no lo exculpó de manejar ebrio: el fallo judicial no dice nada al respecto del “alcohotest”. La causa se cayó porque hubo errores de procedimiento en la confección del acta. Es decir: los agentes omitieron algunos pasos procesales que, en definitiva, vulneraron el derecho de defenderse de Sánchez, pero bajo ningún punto de vista se ha discutido u opinado sobre el resultado que mostró el dosaje.

Es similar a lo que en materia penal se conoce como “el fruto del árbol envenenado”: un error hace que el resto de la causa quede nula. Y esto benefició a Sánchez... hasta que Pérez decidió echarlo de allí.

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