Era contratado en el Tribunal de Cuentas y asesor en Producción.
El desenlace para Hagmann sucedió hace más de un mes, pero recién se conoció ayer. Trabajó en los dos cargos por más de un año, hasta que en mayo fue descubierto por el Tribunal de Cuentas. Detectaron que le liquidaron viáticos y al investigar, se encontraron con que cobraba por el cargo de jefe de asesores que ocupaba en Agricultura desde mayo de 2008.
Fue el final para Hagmann: a fines de junio, con la incompatibilidad ya comprobada, le rescindieron el contrato. En el Ministerio de Producción, en donde está Agricultura, informaron que el expediente les llegó en agosto y que en los primeros días de septiembre fue despedido, junto con la salida de Ronchietto. "Le pedimos la renuncia cuando nos enteramos de lo que pasaba", dijo ayer el ministro del área, Raúl Benítez.
La historia podría estar lejos de terminar. El presidente del Tribunal de Cuentas, Isaac Abecasis, aseguró que estudiarán si debe intervenir la Justicia, para determinar si hay delito. Supuestamente el de falsear las declaraciones las juradas que presentó en cada renovación de contrato. Según el funcionario, debió informar en Producción del contrato o renunciar al organismo cuando fue designado asesor.
El director Administrativo de la cartera productiva, Francisco Morello, aseguró que Hagmann "no informó nada, pero nadie puede desconocer que la Ley de Etica Pública impide tener más de un cargo en el Estado". Además, no descartó un planteo judicial "si Asesoría Letrada lo recomienda".
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