Andalgalá (c)- En la mañana de ayer y en el transcurso de la nueva Sesión Ordinaria del Concejo Deliberante de Andalgalá, los empleados municipales amotinados en su lucha por la reivindicación salarial tuvieron por fin una primera alegría ya que el cuerpo legislativo resolvió POR UNANIMIDAD, no derogar la ordenanza que adhería al decreto provincial sobre el incremento del 11% a los empleados públicos.
Luego de la sesión, a la que los obreros consideraron un triunfo ante el autoritarismo, con la ambulancia del SOEMA al frente y más ruidosos que nunca, marcharon por la ciudad con "la cara llena de risa" y ya a la espera de que se les abone lo que consideran suyo.
En tanto, la ciudad de Andalgalá es un campo minado de basura y otras yerbas como consecuencia del paro gremial.
Habría que ver cuál es la actitud del gobernador para apoyar al intendente Perea en esta difícil situación que le toca vivir al comienzo de su segunda gestión, porque, reiteramos: el conflicto se destraba solamente con plata que el municipio no tiene y aparentemente ya habría rebotado en varios lados a los que acudió en busca de efectivo.
¿La cuenta de regalías? Esa es otra historia.
Comentá la nota