Duro enfrentamiento en el seno de la Sirio Libanesa de Tartagal

Duro enfrentamiento en el seno de la Sirio Libanesa de Tartagal
La elección de la nueva comisión directiva de la Sociedad Sirio Libanesa enfrentó a tradicionales apellidos de la zona.
Un durísimo altercado que surgió luego de la elección de la nueva comisión que debe regir los destinos de la Sociedad Sirio Libanesa, la institución más antigua del norte provincial mantiene enfrentadas, por primera vez en décadas, a las más tradicionales familias de Tartagal. Apellidos como Esper, Obeid, Angel, Nasra y Mecle, entre otros, se mezclan en esta pelea que se agudizó el pasado 14 de diciembre cuando, según un grupo de socios de la entidad, fueron excluidos del padrón por quien se proclamó reelecto presidente Ciro Esper. Esper es el exsecretario de prensa del municipio de Tartagal y hermano del ex senador por el departamento San Martín y actual miembro de la auditoría general de la provincia, Abdo Omar Esper. Para sorpresa de los excluidos de la que fuera la histórica lista de socios, aparecieron apellidos como Dib Ashur, que nunca integraron la casi centenaria entidad o de otras familias que, según Esper, son de Orán, otra de las localidades norteñas pobladas por inmigrantes que provenían de medio oriente pero que suelen nuclearse en otras entidad propias de esa ciudad.

Las denuncias llegaron hasta el jefe del Departamento de Personas Jurídicas, el abogado Juan Angel de María, quien al ser convocado por el grupo de socios excluidos y disconformes les respondió que no podía llegar a Tartagal “por falta de presupuesto del organismo” que debe controlar el correcto funcionamiento de las asociaciones civiles y las fundaciones. Los mismos denunciantes intentaron dialogar en varias oportunidades con Raúl Sángari, máximo responsable de la Dirección de Personas Jurídicas, quien se negó a atenderlos, según manifiestan.

Lo cierto es que si bien hay una nueva comisión que se conformó el pasado 14 de diciembre, las irregularidades en la Sociedad Sirio Libanesa hicieron que unos cuarenta socios deban recurrir a la Justicia para intentar de esa manera que la situación de la casi centenaria institución, que nació aun antes que Tartagal fuera declarada ciudad, se normalice y vuelva a ser lo que fue durante décadas: una institución social, cultural y deportiva sin fines de lucro donde se nuclearon familias de inmigrantes árabes, sirios, turcos y palestinos que encontraron en esa institución el lugar desde el cual difundir su cultura y sus costumbres.

Las irregularidades

Una de las denunciantes de la situación por la que atraviesa la entidad es María Elena “Mariquita” Angel, una docente jubilada y conocida comerciante del ramo gastronómico que forma parte del plantel de socios desde hace más de 50 años y que desde hace 8 años es propietaria del restaurante que funciona en la planta baja del edificio de la sociedad sirio libanesa, ubicado frente a la plaza San Martín, uno de los puntos comerciales más importantes de la ciudad.

“Como muchos árabes y sirios que llegaron a Tartagal, nuestras madres tejían artesanías para venderlas y ayudar a nuestros padres a recaudar fondos para levantar el edifico de la Sociedad Sirio Libanesa; por tanto no podemos dejar en manos de una sola familia una institución que nació con Tartagal por el compañerismo, la amistad que se tenían nuestras familias”, expresó.

Son problemas de larga data

Mariquita Angel explicó que “los inconvenientes son en realidad de larga data y por eso le pedimos a la Inspección general de Personas jurídicas que intervenga para salvar esta institución. Pero el doctor De María me manifestó que no tenía presupuesto para venir a Tartagal. Si solo van a funcionar para controlar las instituciones de Salta Capital en el interior no tendríamos por qué pagar los impuestos con los que se sustentan todos los organismos del estado provincial”, consideró.

Al convocar a la asamblea para elegir autoridades el pasado 14 de diciembre, la Dirección de Personas Jurídicas ordenó que haya policías que impidan el ingreso de quienes estamos en desacuerdo con el manejo que se hace de la sirio por tanto ni siquiera pudimos ingresar para expresarnos. Pero al terminar la supuesta asamblea que no fue publicada en el diario de mayor tirada de la provincia y que solo se publicó en un periódico que no llega al departamento San Martín, Ciro Esper había sido reelecto. La convocatoria no tiene horario ni fecha pero para Personas Jurídicas está todo en regla al punto que proclamaron esa comisión‘.

“La situación me provoca una profunda tristeza”

Julia Restom, miembro desde hace décadas de la Sirio Libanesa, expresó “la gran tristeza que tenemos quienes somos hijos de aquellos inmigrantes que trabajaron por esta institución que ahora se ve envuelta en el escándalo. Es real que hay miembros de la nueva comisión a los que ni siquiera conocemos; se habían incluido en la nómina de socios a personas fallecidas lo que también es una falta de respeto pero en conclusión es Personas Jurídicas quien debería tomar intervención para sanear la situación de esta institución de la que todos nos sentimos y somos parte. No puede ser que en una convocatoria a asamblea se haya llamado a la policía para que impidan el acceso de quienes queremos a la sirio libanesa, la institución más antigua y representantiva de lo que fue el sentir y el hacer de nuestros padres”, expresó.

La respuesta

Para responder a los socios que fueron desafectados de la entidad, quienes aseguran que fue confirmado por Personas Jurídicas como reelecto presidente de la Sociedad Sirio Libanesa, Ciro Esper, manifestó que “Personas Jurídicas aprobó toda la asamblea y la nueva comisión directiva, se hizo todo conforme al debido proceso y de acuerdo a las normativas vigentes”.

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