Unos 120 vecinos colmaron este jueves la sede de la Cooperativa Telefónica de Abasto para expresarle al titular de la Agencia Ambiental comunal, Sergio Federovisky, su inquietud por la versión de que la planta de tratamiento de residuos se instalaría en el Parque Industrial II, de la localidad de Abasto.
Federovisky intentó explicar los alcances del proyecto y se encontró con una férrea oposición de los vecinos a pensar en la posibilidad de recibir la planta de residuos en su región. De inmediato hubo fuertes acusaciones cruzadas, con una presión que crecía sobre el funcionario comunal, acompañado por los concejales Valeria Amendolara, Lorena Riesgo, Gabriel Céspedes y Silvana Soria.
El representante del Ejecutivo les aseguró a los presentes que aún no se determinó la ubicación de la planta y les habló de los beneficios del tratamiento de residuos, al tiempo que resaltó que “ya no habrá relleno sanitarios”. También planteó que el partido de La Plata tiene la obligación de tratar sus residuos. “En algún lugar de La Plata tendrá que estar”, dijo.
“Sos un mentiroso, ya está resuelto que se hace en el Parque Industrial”, le gritaron algunos asambleístas más enérgicos. El párroco local, José Luis Segovia, intentó oficiar de moderador dando la palabra, hasta que el clima de enfrentamiento prácticamente lo desbordó, y hasta llegó a recibir algunos empujones.
“Ustedes han hecho todos los estudios, todos los proyectos, pero se olvidaron de lo más importante, querida, se olvidaron de consultar a la gente”, le gritó un abastense a Valeria Amendolara. Por su parte la concejal reiteró que todavía no fue determinado oficialmente dónde se instalará la planta, y no pudo terminar de exponer su argumentación en medio del griterío generalizado. “Entonces así ya no hay nada que decir, no se puede hablar”, dijo indignada.
En el lugar también estuvieron el concejal radical Guillermo Duva y el diputado provincial Sergio Panella. Los abastenses le exigieron a su coterráneo, Duva, que se definiera. Lo hicieron con una fuerte presión, que el edil intentó eludir, hasta que le sacaron un tibio “no” a la pregunta sobre si apoyaba la instalación de la planta. “Jugáte Guille, de una vez, vos sos de acá”, le espetaron en tono amenazante.
“Queremos hacer una oposición responsable, todos creen viable una planta de tratamiento de residuos, no queremos un relleno sanitario”, manifestó el concejal radical.
A las dos horas del encuentro, todo empezó a desdibujarse. Ya no había diálogo, ni se respetaban la palabra. Representantes de la Asociación Ambientalista Eco Raíces se trenzaron en una ácida discusión con personas vinculadas a la delegación municipal. Luego cuestionaron a los representantes de las ONG ambientalistas que acompañan el proyecto. Federovisky discutía parado, a los gritos, y cada comentario recibía un fuerte rechazo de los asambleístas. Había perdido la tranquilidad técnico del comienzo. Casi anónimo entre la gente, seguía en silencio la situación el actual director de Parques Industriales, Ramón Taty Moreira, quien abandonó el salón antes del desborde generalizado.
Mientras el delegado Juan Pate gritaba pidiendo cordura, una pequeña de cinco años era sacada en medio de un llanto de conmoción y la distancia entre quienes discutían se acortaba peligrosamente. Algunos jóvenes aprovechaban para cantar consignas y otros lanzaban insultos a los representantes comunales.
El encuentro, más que abrir espacios de diálogo, profundizó grietas entre quienes se oponen tajantemente a que se utilice el predio del Parque Industrial II y quienes tienen la tarea de buscar apoyo para esa posibilidad. Las fisuras llegaron hasta el punto de lanzarse amenazas recíprocas entre conocidas figuras de la política regional.
Los asambleístas harán hoy viernes a las 17 horas una protesta sobre la avenida 520 en la intersección con la calle 208, en Abasto. La idea es concientizar a la población sobre la instalación de la planta. Estarán con carteles que tendrán el slogan “No a la basura”.
Según afirmaron a la prensa, será la primera de las acciones públicas, que irán aumentando en impacto, a la vez que suman voluntades entre los habitantes de los pueblos aledaños a Abasto.
Fuente: El imparcial del Oeste



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