El Obispo de Orán, Marcelo Colombo, aseguró que el nivel de violencia y deterioro social crecieron en forma alarmante desde que Marcelo Lara Gross esta al frente de la Intendencia
“Desde hace cuatro años se registra una aceleración vertiginosa de la inseguridad y la delincuencia. Justamente coincidente con el periodo en que el Intendente Lara Gross asumió el gobierno municipal”. También señaló que esta situación se agrava con la falta de seguridad y protección necesaria para una zona de frontera.
El religioso indicó que la falta de trabajo y una contención efectiva pone a los jóvenes en un estado de desprotección total y a esto hay que sumarle la incesante actividad del narcotráfico, principal factor del deterioro social que vive la ciudad norteña.
Por último Colombo señaló que los conflictos se incrementan a medida que la población aumenta y la ciudad no crece, ni da respuesta a las necesidades habitacionales a los sectores más pobres del lugar. “La ciudad está quedando chica, en materia de desarrollo” concluyó.

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