En el marco de una jornada nacional de lucha por la despenalización del aborto, organizaciones sociales, estudiantiles y políticas se concentraron en la Plaza 1º de Mayo de Paraná frente a la Catedral.
La manifestación inició pasadas las 19 de este jueves, pero se gestó varias semanas atrás, más precisamente, en el Encuentro Nacional de Mujeres que ocupó Posadas los primeros días de octubre. La movida a nivel nacional tuvo características distintas en cada ciudad, en Paraná la convocatoria frente a la Catedral tuvo una reacción casi inmediata: “No nos quedemos de brazos cruzados. Esta es una verdadera guerra por la vida y la muerte”, decía la invitación de un sector religioso, que auguraba ataques a la iglesia más importante de esta capital.
Pero nada de eso sucedió. No hubo quemas, ni destrozos, ni golpes. Sólo se sostuvieron fuertes consignas y se enrostró la responsabilidad de la Iglesia católica en poner impedimentos al derecho de las mujeres a decidir sobre sus cuerpos. También se escucharon los reclamos por su complicidad en los casos de abuso sexual, tal como sucedió con el del sacerdote Ilarraz, que sacudió a toda la sociedad y sigue dejando a la luz hechos atroces.
Noelia Gipler, de la agrupación Pan y Rosas, remarcó que en Entre Ríos la particularidad fue, precisamente, “la denuncia y exigencia de cárcel común” al ex seminarista Ilarraz. Después de que varios presentes hicieran uso de la palabra, se realizó un juicio simbólico al prelado, que culminó en una sentencia unánime: culpable. Igualmente, se llevó a cabo una breve dramatización.
“Denunciamos que esta connivencia del Estado con la Iglesia hace que miles de mujeres jóvenes, lesbianas, homosexuales, transexuales, tengan que vivir reprimidos, cuando no perseguidos y discriminados. Estos grupos de derecha, conservadores y misóginos, con sus manos manchadas de sangre de la última dictadura militar, tienen injerencia en el conjunto de las leyes, el Estado y la vida de los que no somos católicos, ni cristianos, ni creyentes en nada. No tenemos por qué tener sometidas nuestras vidas a este tipo de ideologías”, asentó la joven militante.
A su vez, aseguró que seguirán avanzando por la despenalización del aborto. “Esta lucha es un primer paso, para que las mujeres puedan decidir en libertad, también para organizarlas, porque la violencia va más allá de que se mueran miles al año”, sentenció.
Entre las consignas y los pañuelos verdes, permanecieron durante casi dos horas personas de diferentes espacios. Estuvieron representantes de la Campaña Nacional por el Aborto Legal, Seguro y Gratuito; estudiantes de la Universidad Autónoma de Entre Ríos (Uader) y de la Universidad Nacional de Entre Ríos (UNER); militantes del Movimiento Socialista de los Trabajadores (MST); integrantes de Aquelarre y el Foro de Diversidad Sexual; entre otros.
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