Reclaman medidas de seguridad. Piden patrulleros en las puntas de línea y control durante la madrugada.
José Fernández, delegado de los conductores del corredor 8, cuya concesión recae sobre la empresa Ahynarca, anunció que mañana van a presentar un petitorio en el que solicitarán al ministro de Seguridad, Eduardo Sylvester, que tome cartas en el asunto y garantice los requisitos básicos de seguridad para los choferes. “Es difícil vivir y trabajar así. Necesitamos estar seguros cuando manejamos. Vamos a protestar juntando voces y fuerza, pero no con un paro”, explicó Fernández.
La sensación de desprotección se volvió más evidente luego de que no obtuvieran ninguna respuesta del Gobierno provincial ante las quejas planteadas por los episodios que sufrieron los dos choferes. Entre las nuevas medidas de seguridad que exigen está la de circular por la madrugada con la presencia de patrulleros policiales en determinadas zonas, de otro modo estudian dejar de prestar servicio en esas horas.
Los choferes piden un paquete amplio de medidas, una exigencia que no dista del reclamo generalizado de la sociedad hacia el Gobierno.
¿Y la UTA?
La primera decisión de los choferes fue realizar un paro. Luego, reflexionaron que sería un perjuicio para los usuarios y acordaron ser intransigentes con los pedidos al Estado de que garantice la seguridad. Pero la UTA no mostró signos de apoyo, incluso sostuvo que no se sumaría a un posible paro para pedir seguridad.
Sobre la acción policial dijo que se excusaron en que no tienen móviles, por eso llegan tarde o directamente no llegan los efectivos del 911.
“Pido celeridad a la Fiscalía”
Sergio Salinas, el chofer que perdió el dedo tras un asalto al colectivo de Saeta que conducía, se manifestó conmovido: “Yo soy la víctima de esto, por eso necesito que la Fiscalía investigue y lo haga con celeridad. A mí no me tienen que investigar, y si lo hacen, no escondo nada”, explicó Salinas.
La causa recayó en la Fiscalía Penal de Cerrillos, a cargo de Gabriel Portal. Sobre esa dependencia judicial descansan varias causas que dejaron más cuestionamientos que certezas. Como la del joven que murió el pasado 17 de junio, Marcos Ortega, cuando su cabeza pegó contra el asfalto en la circunvalación sudeste. La familia criticó el modo en que la investigación se lleva adelante y apunta a varias negligencias que detectaron.
Otra de las críticas de Salinas fue el modo del accionar de la Policía. No contribuyeron a que el chofer salvara su dedo, según las denuncias que realizó. La tardanza del 9-1-1 luego de que Salinas presionó el botón antipánico es otro punto de crítica.


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