Duras acusaciones contra Alto Paraná en asambleas públicas

Duras acusaciones contra Alto Paraná en asambleas públicas
La forestal de la chilena Arauco en Misiones intenta obtener el certificado FSC. Habitantes de comunidades cercanas a sus plantaciones y sus plantas industriales cuestionaron sus procedimientos.

Con una reunión en Puerto Piray y otra en Eldorado, la consultora Rainforest Alliance inició ayer la etapa de consulta pública en el marco del proceso de evaluación para la certificación del Manejo Forestal de la empresa Alto Paraná bajo criterios FSC. Ambos encuentros abiertos fueron una oportunidad para que parte de la población de la zona que se considera perjudicada por dicha compañía presente sus reclamos puntuales. Los cuestionamientos más duros giraron en torno a supuestos daños ambientales, uso de agrotóxicos, tenencia de extensiones de tierra que impedirían el desarrollo de las comunidades, condiciones laborales, coacción y presiones contra personas que denuncian a la empresa, atropellos contra comunidades aborígenes y abuso de posición dominante en el mercado y preferencia por proveedores extraprovinciales. El equipo de auditores liderado por Freddy Peña recordó que esta es la segunda vez que la compañía intenta obtener el sello FSC, la primera fue en 2006, cuando en la etapa de evaluación se detectaron seis "no conformidades mayores" es decir, seis aspectos en los cuales se hallaron "fallas fundamentales sobre los criterios establecidos por FSC", según explicó Peña. A juzgar por los comentarios escuchados en las reuniones de ayer, para Alto Paraná tampoco será sencillo obtener el preciado certificado este año. En el encuentro realizado en Piray, habitantes del kilómetro 18 aportaron numerosos testimonios en relación al efecto nocivo que generaría tanto en el ambiente como en la salud de la gente las prácticas forestales de Alto Paraná. Acusaron a la empresa de pulverizar agrotóxicos cerca de poblaciones urbanas e incluso de escuelas y no respetar normativas en relación al cuidado de cursos de agua. Uno de los miembros de esa comunidad puntualizó que la compañía utilizó agrotóxicos para preparar el suelo luego de una tala rasa practicada en un predio lindante al bachillerato número 30 y en cercanías a una escuela especial, lo que provocó malestares respiratorios en alumnos de ambas instituciones. "Venimos porque Alto Paraná nos está envenenando, acá no hay más viejos, nos morimos todos apenas pasamos los 60 años y siempre es por problemas respiratorios o de cáncer y las causas son los agrotóxicos que aplica Alto Paraná y el polvillo amarillo que sueltan los pinos”, aseveraron.RECUADRO Tierra, trabajo y comunidadOtro de los cuestionamientos en las reuniones públicas de ayer apuntó contra la tenencia de tierras por parte de la firma chilena. Miriam Zamudio, una de las delegadas del grupo de colonos de Piray reiteró su reclamo que se sienten ahogados por "un mar de pinos" y que no tienen espacio para cultivar alimentos. Incluso acusaron a la compañía de tapar arroyos en una práctica conocida como "empuje" que consiste en empujar tierra sobre cursos de agua y plantar pinos arriba para evitar perder territorio productivo, ya que la presencia de una arroyo obliga a respetar fajas de conservación en ambas márgenes. Los colonos que participaron pidieron mantener reserva de sus identidades, dado que temen por las represalias que, según afirman, practica la empresa contra quienes la denuncian. Muchos de ellos dicen tener causas judiciales en su contra por haber hecho público algún incumplimiento de la firma. De la reunión de Eldorado participaron integrantes de la comunidad aborigen Alecrín, ubicada entre Pozo Azul y San Pedro, y aseveraron que "APSA usurpó el territorio que ancestralmente ocupamos, desmontó y reforestó con pinos destruyendo nuestro hábitat, contaminando los arroyos, afectando nuestra cultura”.

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