Francisco "Paco" Durañona, presidente del PJ local, homenajea a Rodolfo martín. Siempre he tenido una profunda admiración por todos los hombres y mujeres que han entregado parte de su vida a la actividad pública y política, independientemente de su pertenencia partidaria o sus ideologías.
He tenido la enorme satisfacción de haber compartido largas charlas a solas con él, sacando provecho de su experiencia, talento y conocimiento, en momentos en que necesitaba un buen consejo o una buena guía para tomar decisiones.
No voy a negar que nos distanciaban grandes diferencias, pero ello hizo muchísimo más rica nuestra relación y nuestras discusiones.
Su edad y su experiencia le dieron la capacidad de construir puentes con otros dirigentes políticos menores que él y con distinta pertenencia y origen político.
Esto último me reconfortó al descubrir que la Argentina ha madurado, pues muchos años de la historia y muchas vidas de compatriotas costaron para que pudiéramos llegar a lograr ciertos acuerdos y consensos que, a pesar de las diferencias, conducen única y exclusivamente en trabajar por una nación más justa, libre y democrática para todos.
Rodolfo logró esa síntesis y yo he tenido el placer de disfrutarlo. Me siento profundamente honrado este día al poder rendir un merecido homenaje a este hombre modelo de dirigente político, de lealtad a su idea y pensamiento, de dedicación y trabajo.
Sin dudas su estilo sagaz y polémico marcó una época en la historia de la política argentina. Muchos como él han dado lugar a una Argentina dispuesta a generar una síntesis, una conclusión de lo que hasta aquí ha sido una historia de luchas, para dar comienzo a una historia de encuentros, aceptando lo que fuimos y somos para lanzarnos hacia un futuro común y de grandeza.
Todos los argentinos y los arequeros, más allá de las diferencias que hayamos podido tener con hombres como Rodolfo, debemos homenajear y reivindicar a quienes se esforzaron por construir este pueblo y este país.
Con Rodolfo siempre entendimos aquello que escribiera Aristóteles sobre la ingratitud de la actividad política, donde hay muy pocos aplausos y mucha soledad y agravios. Pero también fuimos y somos concientes que no hay ni habrá actividad más noble que un hombre pueda realizar, como la política.
Querido Rodolfo, seguiremos trabajando por hacer de San Antonio de Areco y de nuestra querida Argentina el verdadero hogar para todos nosotros y para las próximas generaciones.
Ya nos volveremos a encontrar para volver a discutir con tu caballerosidad característica sobre los vaivenes de la política.
Francisco Durañona.
Partido Justicialista San Antonio de Areco.

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