Durante tres jornadas se siguieron celebrando los 100 Años de la Experimental Pergamino.

Los buenos recuerdos, la mística del INTA y la historia viva de los inicios del agro en Argentina fueron epicentro de las celebraciones que el INTA Pergamino organiza en torno a los 100 Años del nacimiento de la Chacra Experimental.
El viernes 23 de noviembre, tuvo continuidad el Ciclo de Conferencias con “La Chacra cuenta su Historia”, allí cuatro ex agentes revivieron los principales logros obtenidos en otros tiempos, y a su vez regalaron a la audiencia una buena cantidad de anécdotas que no han hecho más que realzar esa mística que todos los que pasaron por la Chacra primero y el INTA después destacan en cada oportunidad.

En la sede de AIANBA, Víctor Capiluto, José Pizarro, Carlos de Dios y Nelly Cancelleri dieron una charla altamente emotiva que invitó a la reflexión sobre cómo era hacer investigación y extensión hace más de 50 años.

Recuerdos desde la ChacraLa cuarta reunión de este Ciclo de Conferencias se inició con la Lic. Sandra Pizarro, quien dio la bienvenida a los presentes y además expresó que la reunión fue posible por “un grupo numeroso de personas que se reunieron durante mucho tiempo para no dejar en el olvido lo que pasaba en la institución. Este grupo llamado recuperación de la memoria histórica, estaba integrado por Adolfo Coscia, Carlos de Dios, Hernán Serrano, Rubén Parisi, Jose Maddaloni, Ángela Scarpatti, Lucio Solari, Adelqui Damilano, Nidia Iribarren, Carlos Senigaglesi, Jose Pizarro, Miguel Giannone, Antonio Casacardo, Roberto Pellegrino, Miguel Cacciamani, Jose Robutti, Nely Cancellieri, Mario Mujica, Juan Carlos Rossi, Carlos Vanaro, y Blanca Carpani, entre otros”.

Tras ella, Iris Ballestrase presentó a cada uno de los disertantes, para que luego José Pizarro hiciera las veces de coordinador de la mesa.

En charla con Pizarro, éste destacó que “nosotros fuimos pioneros en ponerle número a los resultados de las experiencias para que el productor pudiera tener una mejor idea de lo que significaba incorporar una nueva tecnología”. Y reflexionó al decir que “Me tocó vivir un época, ahora la trama productiva es mucho más compleja, casi no queda nada del productor tradicional, pero todas las épocas tienen un atractivo especial”.

En la mesa, el primero en tomar la palabra fue Carlos De Dios quien llegó a Pergamino proveniente de Castelar y terminó convirtiéndose en un pergaminense más “Porque acá hice mis mejores amigos, aún nos seguimos reuniendo”, destacó este ingeniero agrónomo que llegó para trabajar en labranza, “pero no lo hice porque había un problema con la cosecha de maíz, muy atrasada, se cosechaba mal. Entonces arranqué a trabajar con eso y generamos aquí, entre otras cosas el primer concurso de maquinaria agrícola. Es decir que así se iniciaron los trabajos que hoy día tienen continuidad con un programa de Cosecha y Poscosecha, nosotros hacíamos eso pero sin fondos, eso es la continuación de lo que arrancamos en el ’70”.

Nelly Cancellieri, fue una de las primeras extensionistas mujer y allí pudo ver y hacer hincapié en la importancia del contacto directo con los productores para que “luego en la Experimental pudieran trabajar en base a esos problemas reales”.

Entre las miles de anécdotas de Nelly, fue importante cuando destacó que “salir al campo con un hombre que no era mi marido era muy llamativo en aquel momento”, pero destacó el buen ambiente existente en el lugar de trabajo “Siempre me resultó un lugar amigable, placentero, habiendo ingresado en una época en que la mujer no era común que cumpliese esta tarea, y siempre fui recibida muy bien, guardo los mejores recuerdos”.

Desde Capital Federal, llegó para conformar esta mesa de bueno recuerdos Víctor Capiluto quien a modo de presentación declaró emocionado “De la Chacra experimental estoy plenamente impregnado, venir hoy aquí es renovarse”.

El ingeniero agrónomo trabajaba en información y recordó la inclusión de periodistas, fotógrafos, cineastas, los primeros equipos que culminaron en las áreas de Comunicación hoy existentes.

Capiluto indicó que en aquellos días “El gran problema del INTA era formar una imagen y entonces ahí aparecían esos equipos para darle forma, y todavía hoy se le puede achacar que sigue medio desvinculada con la sociedad pergaminense, eso obedece a varios factores, para la gente de la ciudad esto era y sigue siendo un lugar del estado donde se hacen cosas para el campo; además en aquel momento la gente venía de afuera, no era de la ciudad; y a eso se suma que en la Experimental había casas propias y eso generaba cierta distancia por esos 5 km. de tierra”.

Sobre el cierre de su exposición, Capiluto se mostró complacido porque en el trabajo que hacía – con Kugler a la cabeza- pretendía integrar extensión con investigación y educación, “hace 50 años lo queríamos hacer, hoy eso con INTA y UNNOBA se está logrando y eso a mí me llena de satisfacción”.

El reducto a plenoLuego de algunas modificaciones en el programa por cuestiones climatológicas, finalmente llegó el día en que el Reducto Rural Fortificado, Museo de la Agricultura Pampeana, reabrió sus puertas.

Fue durante los días sábado 24 y domingo 25 de noviembre, donde además de que la comunidad toda pudo acceder a esta emblemática “casona de Pergamino”, se brindaron distintas actividades culturales y disertaciones.

El sábado se abrieron las puertas por vez primera, allí los visitantes pudieron acceder a las tres amplias habitaciones con que cuenta este reducto que fuera casco de la Estancia San Juan allá por mediados del 1800.

En una de esas tres habitaciones se expusieron pinturas del Artista Plástico Tomás García que reflejaban la vida de aquellos tiempos. En la sala central, se expusieron elementos de época traídos especialmente desde San Antonio de Areco. Y por último, en la tercera sala se apreciaban otros elementos, además de la proyección de un documental sobre el reducto elaborado por el realizador José Luis Masello.

El acceso al primer piso, como así también al reducto propiamente dicho, en esta ocasión no estuvo disponible. Puertas afuera, se pudo acceder y observar en pleno parte del foso que protegía a la construcción y a sus habitantes de la embestida de los malones. Pero además estaban demarcadas las ruinas de lo que fue la cocina de la estancia y el aljibe que se derrumbara hace algo más de una década.

Una volanta que se utilizaba para el traslado del personal a la Chacra, complementaba el cálido ambiente que tuvo su máxima atracción con la presencia de espectáculos artísticos.

Durante el domingo, la situación fue similar, sumándose lo que sin dudas generó un mayor impacto entre los presentes: una teatralización de la época de la que participaron actores y bailarines de la ciudad, en una realización que se llevó todos los aplausos. En esa jornada, también estuvo presente el Intendente Municipal, Héctor María Gutiérrez quien destacó el trabajo realizado en el reducto, al tiempo que se mostró complacido con la buena performance de los actores que estuvieron a cargo de la recreación.

“Necesitamos raíces”La agradable tarde del sábado contó con la presencia del Arq. Carlos Moreno, reconocido historiador, investigador que por la noche brindó una charla sobre "La historia del patrimonio rural" en la sede de AIANBA. El especialista se mostró complacido con esta posibilidad de recuperar un espacio que prácticamente es único en la provincia de Buenos Aires. Moreno, además de la charla del sábado por la noche, realizó el domingo por la mañana una “lectura del edificio”, contando con buena concurrencia.

“El Reducto, es un testimonio de una época donde la frontera no estaba muy lejos y asegurarse en el campo era muy fuerte. Por suerte quedó este lugar, que está relativamente entero y que no es común porque las estancias crecen y se van modificando y lo que queda son sólo restos” dijo Moreno quien además confirmó que el Reducto tal como lo conocemos fue casco de estancia, el punto fuerte, el fortín del campo. “Tiene un reducto arriba como si fuera un bastión. Cuando venía el malón no venía a reducir al blanco sino a llevarse el ganado. Alrededor de 1840, 1830 y pico ha sido creado, cuando la provincia trataba de afirmarse. La tipología es netamente defensiva, la galería no era de época… Esto es una fortaleza y habría que haber tenido un cañón para poder entrarle.

-¿Qué significado tiene la recuperación de este lugar?-Es fundamental, todos los pueblos necesitamos tener raíces, para que no se diluya lo de uno. Necesitamos rescatar esa historia de gente que construyó desde muy poco y fueron los escalones que posibilitaron la Argentina moderna.

Aporte culturalAl cabo de las actividades, Catalina Bouvier del INTA Pergamino y Cristian Capurelli subsecretario de Cultura del municipio, dieron su visión como organizadores de este importante encuentro que tuvo como objetivo “que este edificio sea revalorizado por los pergaminenses y gente de la zona, que reconozcan que esto es parte de nuestra historia”, según dijo Bouvier.

Por su parte, Capurelli expresó que fue “un gusto poder colaborar con el INTA”, al tiempo que destacó el trabajo de los artistas que se sumaron a la celebración: Pablo Delorenzini; La Cruzada; la academia El Malevo, Gonzalo Marcaida y Eugenia Polola; Mechi Porcel y todos los bailarines, cantantes en escenas.

“Se trabajó mucho con la gente que hizo de cada uno de los personajes, tratamos de aportar desde ese lugar y los artistas se mostraron dispuestos”, indicó el funcionario

Sobre el final, Bouvier adelantó que “La idea es continuar con los trabajos arqueológicos que se iniciaron hace más de un año y tratar de poder abrirlo cada dos meses o para determinadas actividades para que la ciudadanía pueda visitarlo y disfrutarlo”.

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