Durante 2013, hubo 80 homicidios en Tucumán

Durante 2013, hubo 80 homicidios en Tucumán
Los asesinatos en ocasión de robo aumentaron en 2013 con respecto a 2012, según alertaron las autoridades de la división Homicidios de la Policía. En el Gran San Miguel de Tucumán se contabilizaron 70 muertes, a las que se suman 10 más producidas en el sur de la provincia. También se incrementó la cantidad de policías involucrados en estos hechos.
Alcohol, estupefacientes, pistolas y cuchillos son una combinación letal. La violencia de una sociedad puede reflejarse en la cantidad de homicidios, y las estadísticas en Tucumán preocupan. En 2013, 70 personas fallecieron durante crímenes perpetrados en la provincia, según las cifras que registran la división Homicidios de la Policía y las fiscalías del Centro Judicial Capital.

A esa cantidad de víctimas hay que sumarle 10 casos que acontecieron en el sur de la provincia.

“Lo que observamos es que tuvimos un crecimiento de los homicidios en ocasión de robo. Anteriormente ocurrían uno o dos casos por año, pero esta vez casi igualaron a los denominados crímenes en riña o peleas”, puntualizó el oficial principal Javier Hidalgo, segundo jefe de la división Homicidios.

Los asaltos que terminaron con muertes fueron 17, según las estadísticas que contemplan los casos ocurridos en la capital, Yerba Buena, Tafí Viejo, Cruz Alta, Burruyacu, Leales y Lules. El primero de ellos ocurrió el 25 de enero del año pasado en El Colmenar, cuando Pablo Peñaloza vendía sillas y mesas de plástico en la calle y se resistió a un asalto.

El último de los homicidios, en tanto, ocurrió en Tafí Viejo. El 30 de diciembre del año pasado, Alfonso López fue atacado en su casa por dos hermanos, que lo golpearon para robarle. “Lo que ha crecido es la violencia que se emplea para cometer los robos, y mucho tiene que ver el consumo de alcohol y de otras sustancias por parte de las personas que salen a asaltar”, afirmó Hidalgo.

Una de las características de los homicidios en la provincia es que la mayoría de las víctimas, al igual que las personas que se encuentran acusadas, no supera los 30 años. “Creo que está relacionado, precisamente, con el consumo de sustancias en los jóvenes”, arriesgó el oficial Hidalgo.

De las 70 personas que fallecieron, 47 tenían menos de 30 años. Los atacantes de esa edad, por su parte, fueron 51 (contando los que están identificados). Hay ocho casos en que los agresores no fueron hallados, y entre esos casos se cuentan tres muertes que se produjeron durante los saqueos del 9 y 10 de diciembre, ocurridos en el mismo lugar en el que se produjeron los incidentes. Son las muertes de Jorge Cuello, en 9 de Julio al 3.900; de Jesús Villalba, en Guatemala y pasaje sin nombre de Banda del Río Salí; y de Carlos Díaz, en Viamonte y Tagle.

Otro dato que surge de los homicidios de 2013 es el crecimiento del uso de armas de fuego. Hidalgo afirmó que, en general, las muertes se producían con navajas, cuchillos y otros elementos punzantes, conocidos como “armas blancas”. En 52 de los 70 casos del año pasado, los agresores utilizaron pistolas o revólveres.

“Es indudable que hubo un crecimiento de la población armada”, advirtió Hidalgo. La característica que se mantiene en los homicidios es la muerte luego de una discusión. Son los casos comunes de crímenes en medio del abuso del consumo de alcohol, y generalmente ocurrieron luego de una fiesta. La franja etárea en estos casos fue, en casi todos, de menos de 30 años.

Durante el año pasado también se observó un incremento de policías involucrados en homicidios. El 3 de marzo de 2013, el policía Víctor Arias discutió con un vecino y le pegó un tiro; el 11 de ese mes, el efectivo Carlos Reyna baleó a Aníbal Alvarez tras salir de los carnavales de Ranchillos; el 27 de abril, en Tafí Viejo, un policía enfrentó a un ladrón y lo mató; el 4 de mayo, el agente Sergio Reinoso asesinó a un joven que quiso robarle el auto y enterró el cuerpo en una finca de García Fernández; el 17 de mayo, un asaltante fue abatido en un enfrentamiento con la Policía en Amador Lucero y Bolívar; y el 21 de septiembre, personal de la seccional 13ª fue detenido luego de que un joven que había sido detenido apareciera muerto en el canal Sur.

Del otro lado, el comisario Víctor Barraza fue asesinado junto al prosecretario de la Fiscalía de Instrucción de la VIº Nominación, Manuel Uro, durante un allanamiento. Los crímenes fueron perpetrados por Daniel Sirnio cuando personal de la Policia y de la Justicia buscaban armas en su vivienda de Crisóstomo Álvarez al 2.400. Después de matar a Barraza y a Uro, el homicida se quitó la vida.

Datos que preocupan

8 mujeres fueron asesinadas en 2013 y cinco de ellas fueron víctimas de femicidio.

8 policías fueron imputados por homicidios. Sólo uno de ellos se enfrentó con un ladrón.

1 sola mujer fue detenida a lo largo del año pasado como sospechosa del crimen de una vecina.

3 homicidas se suicidaron luego de haber cometido el crimen. Dos de ellos mataron a su pareja.

6 menores de edad fueron asesinados. Entre ellos, un niño de tres años y una nena de seis.

17 de los homicidios cometidos durante 2013 fueron en ocasión de robo.

10 víctimas de los homicidios cometidos a lo largo del año pasado eran mayores de 50 años.

10 asesinatos se produjeron en octubre de 2013, el mes que dejó un mayor número de víctimas el año pasado.

7 menores fueron involucrados en homicidios y tres de ellos son inimputables.

25 crímenes se iniciaron con una discusión, en la mayoría de los casos con alcohol de por medio.

2 personas fueron víctimas de homicidas durante enero, febrero y abril. Fueron los tres meses con menos muertes.

3 muertes hubo durante los saqueos cometidos en diciembre. Las víctimas cayeron en el lugar de los incidentes.

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