Se dio inicio a un "proceso muy largo y complejo" para la ampliación del barrio parque hacia el oeste. Así lo puso de manifiesto Alejandro Burgauer, presidente de Dunamar S.A. Hizo referencia a las tareas para prevenir incendios y mostró preocupación por el cuidado de los recursos naturales
En los últimos años, la cantidad de viviendas edificadas en Dunamar se ve claramente con sólo efectuar una recorrida por las calles. Si bien lo cuantitativo de las construcciones fue lo registrado desde 2004 en adelante, cabe resaltar que la calidad de los recientes inmuebles realizados es digna de resaltar.
El crecimiento dado en Dunamar es evidente. Ante eso, Alejandro Burgauer, presidente de Balneario Dunamar S.A., tiene una postura definida. El mencionado es nieto de Ernesto Gesell, quien junto a Angel Fangauf, le dieron vida a lo que hoy se conoce como Dunamar, un ámbito donde se respira un agradable aroma natural gracias a la imponente forestación allí presente.
Burgauer es uno de los tres socios que posee la firma familiar. Junto a sus primos, tiene bajo su control una importante porción de las tierras en las que hace años su abuelo plantó una gran forestación.
"Es una sociedad que se constituyó en 1970. Inicialmente en esa sociedad se habían ingresado una cantidad de propiedades rurales, que es lo que se conoce como Barrio Parque Dunamar. Esa sociedad se formó en 1970 por una cuestión sucesoria, ya que por un lado, mi abuelo ya estaba viejito y, por otro, se buscó empezar a manejar las cosas de otra manera", sostuvo Burgauer.
Recordó que esa línea tuvo continuidad "hasta el 2002, que fue cuando tres nietos de Gesell tomamos participación más activa. Empezamos a hacer cosas, las cuales muchas no han trascendido pero hay gente que las conoce".
Mencionó que a principios de la década pasada "Dunamar no era lo que es hoy. Había muchos baldíos. La construcción se empezó a dar de 2004 en adelante y año tras año fue creciendo. Últimamente no hubo tantas construcciones, pero las registradas fueron de un nivel importante".
"Tenemos una familia que somos locos por las plantas. Contratamos a un ingeniero forestal, hicimos un plan de manejo forestal y lo sumamos al proyecto a Rodolfo Fangauf, hijo de Angel", dijo Burgauer, quien agregó que "él está a cargo de la responsabilidad del bosque. De alguna forma siguiendo lo del padre, pero, a su vez, teniendo una guía".
Entre sus apreciaciones, recalcó que "lo que está hecho, ya está. Ahora tenemos que minimizar los riesgos de incendio y que la vegetación crezca tal como queremos, no cualquier cosa".
Ampliación
Posteriormente, el presidente de Balneario Dunamar S.A. hizo referencia a un ambicioso proyecto de ampliación. "Hace tres o cuatro años empezamos a tramitar y gestionar para ampliar Dunamar hacia el oeste. Estamos en eso, pero es un proceso muy largo y complejo".
"El año pasado se hicieron trabajos de mensura y, conjuntamente con la Provincia, delimitamos la propiedad contra el mar y contra el arroyo. Además, hicimos estudios de suelo y muchas otras cosas", valoró.
Recalcó que "ésos son los cimientos de lo que se viene. Dunamar ha crecido en calidad y buscamos continuar con eso. Yo me hice cargo de Balneario Dunamar a pedido de mi abuela, en 1985. En 29 años tuvimos satisfacciones y dolores de cabeza. Pero no dejo de estar agradecido por hacer algo en un lugar que me encanta".
La ampliación de Dunamar hacia el oeste, según Burgauer, contempla "muchas aristas. Tiene atado el transito vehicular en las playas, la fijación de médanos y el no ingreso de vehículos todo terreno a la zona urbana por una cuestión de orden".
"El hecho de ampliar una ciudad es algo multifacético. Acá hay que tener en cuenta cuestiones de arqueología y agrimensura, por citar dos especialidades. Hemos contactado a un montón de gente. He trabajado a la par con cada profesional que vino y he aprendido muchas cosas", señaló.
Burgauer se mostró más que preocupado por los recursos naturales de Claromecó, los cuales han sufrido deterioros en relación a otras épocas. En este sentido, recordó que "el 2014 va a ser un año signado por el hecho de que no está más el Vivero. Yo empecé a venir de campamento hace muchos años con mis amigos y a pescar. Ahora ya no se pesca nada, y no hay almejas, algo que comíamos cuando veníamos".
Ante esa comparación, el entrevistado alertó que "si a las playas no las cuidan, las van a seguir deteriorando".
Plazos
En sus consideraciones, se mostró precavido en torno a los plazos estimados para la finalización de la ambiciosa iniciativa. "Este año van a tener tratamiento un par de aspectos en Tres Arroyos. No puedo adelantar demasiado porque están sujetas a aprobación. A nivel Provincia estamos trabajando formalmente desde enero del 2012, cuando comenzamos con los expedientes", puntualizó.
Agregó que "hemos avanzado muchísimo. Nunca tuvimos una mensura, que es algo importantísimo. Ahora tenemos hecha una altimetría de todo el predio y hay fotografías satelitales. Sabemos qué variedad de plantas hay y contamos con mucha más información".
Destacó que "Claromecó es Claromecó y tiene su idiosincrasia y no ajustar todo eso a sus costumbres sería contraproducente. Son cuestiones que se van pensando y todas las autoridades locales están al tanto de lo que venimos haciendo".
"Las presentaciones se las hicimos en diciembre a Mario Izurieta, el arquitecto de la Municipalidad. Seguramente este año van a tener tratamiento en las sesiones ordinarias del Concejo Deliberante. En la Provincia también está todo muy avanzado", sostuvo Burgauer, quien reconoció que "hemos mantenido un perfil muy bajo porque no queremos crear falsas expectativas. Los tiempos de todo esto no son sencillos y es un trabajo infernal el que demanda".
Remarcó que "el proyecto atiende otras cuestiones. Si nos queremos extender hacia el oeste tendría que haber otros balnearios en Dunamar, ya que hoy hay uno solo".
Posteriormente, aseguró que "hay otras cuestiones de infraestructura que también hay que tener en cuenta. Es todo bastante más complejo de lo que parece. Por ejemplo, todo lo que son concesiones de playas está legalmente normado. Es un balneario cada mil metros. De la bajada de Rivadavia hasta el Médano Verde hay 800 metros; entonces, frente a ese lugar, tendría que haber un balneario, el cual también debería ofrecer un acceso vehicular por atrás".
Sostuvo en este sentido que "son todos temas que hay que pensarlos. Para eso se necesitan ingenieros, paisajistas y agrimensores, por ejemplo".
Entre los trabajos realizados, el responsable de Balneario Dunamar S.A. mencionó que "estamos enquinchando los médanos; además sumamos unas cinco mil plantas por año y estamos terminando de cerrar toda la propiedad".
Añadió que "el bosque no tenía perímetro de alambrado, estaba sobre la planta urbana. Ahora, salvo dos lugares, el monte está retirado de la planta urbana, al igual que el camping. Todo eso que se hizo fue preventivo. Como pasar, pueden pasar cosas, pero tratamos de reducir las posibilidades de riesgos".
Además, destacó que "hay también una planta de agua con hidrantes para los bomberos, que en Dunamar no tenían donde abastecerse. Tenemos hechas perforaciones con bombas sumergidas dentro de la propiedad del monte".
Vandalismo
Posteriormente, se mostró molesto por reiterados actos de vandalismo registrados en los últimos días en el predio de su propiedad, donde desconocidos dañaron el alambrado perimetral.
"La finalidad de ese alambrado es para que no pasen vehículos. El que quiere entrar caminando, nadie le va a decir nada, pero en vehiculo, no se puede pasar. Detrás de ese alambrado, nosotros estamos aportando materia orgánica para evitar el desplazamiento de los médanos. Además estamos poniendo miles de plantas por año", describió.
Por otro lado, dijo que "todo lo relacionado con forestación en el monte de Dunamar lo empezamos en 2005 y seguimos en forma ininterrumpida hasta ahora. Llevamos diez años de trabajo sin parar. Nunca se trabajó a este ritmo en el monte".
Nuevo acceso a la playa
Además, Burgauer indicó que "está previsto hacer un nuevo acceso a la playa, el cual es necesario ya que como está no se puede seguir. Se va a realizar un lugar para que se deje el auto y desde ahí los turistas bajen caminando a la playa".
"Será una acceso a la playa, y no una bajada. En un principio, se prevé hacerlo por el lindero norte de la propiedad. Se entraría por avenida Gesell, luego se toma Belgrano hasta el fondo, de ahí doblás y salís, más o menos, un kilómetro y medio retirado del mar, hacia el oeste".
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