Gago vuelve a ser titular después de cinco semanas y así, esta noche en Lanús, el Vasco espera recuperar lo mejor de su fútbol. El último paso antes de River.
Analizar el fútbol desde los números puede resultar engañoso y las pruebas aparecen cada fin de semana. El porcentaje de posesión -de moda en las transmisiones argentinas- demuestra que no siempre el que más tiene la pelota es el que controla el trámite del partido, por ejemplo. El semestre de Boca, cerquita del ideal, invicto, “con 14 ó 15 titulares” según Arruabarrena, no tuvo altibajos desde lo numérico. Sí desde el juego. ¿Habrá tenido que ver la lesión de Gago? Sin él, el equipo ganó el 80,95% de los puntos disputados en el año. Con él, el 92,59%, ya que el único que no ganó fue el que empató en Santa Fe con Colón. Pero la diferencia de rendimiento colectivo cuando el 5 estuvo en cancha fue mucho más que lo que refleja la conquista de puntos. Para alegría del Vasco, sus compañeros y los hinchas, y los superclásicos que se vienen, hoy será titular el dueño del equipo.
“No hay otro jugador en el fútbol argentino como Fernando”, dijo (y suele repetir) Arruabarrena. Es lógico, entonces, que el equipo sienta su ausencia. Hoy vuelve a jugar y no es novedad. De hecho, estuvo en nueve de los 16 partidos del año y sólo faltó cuando el cuerpo técnico decidió preservarlo por acumulación de minutos o cuando el último desgarro lo sacó de la cancha desde aquel triunfo con Defensa (14/3) hasta el regreso con Palestino. Su nivel individual acompaña los picos colectivos. Su Promedio Olé es 7,25, top del plantel.
Vuelve a jugar y no es novedad, dijimos, pero su puesto sí. Habitual interno, será volante tapón por la lesión de Erbes, ya que Cubas lo hizo el jueves por la Copa. “Las características de Fernando, de construir arriba, hacen que de interior también rinda mucho. Tiene un gran despliegue, mete pelotas de gol, y tenerlo arriba es necesario”, analizaba Pichi con Olé las múltiples funciones de Gago antes de su lesión con Wanderers. Lo dijo él, lo pudieron haber ampliado también Lodeiro y Osvaldo. Sin el 5, perdieron su socio principal dentro de la cancha. El uruguayo, de hecho, mostró su imagen más floja cuando el ex Real Madrid se recuperaba.
Lanús será el último rival antes de que comience la locura superclásica. Que jugar le viene bien para recuperar ritmo futbolístico está claro, pero si no lo hubiese tenido igual era fija para River. Por algo es el dueño de la pelota.
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