El cantante y compositor, visitó la Redacción de EL LIBERAL, “el patrón de los diarios”, como eligió llamar a este matutino.
Antes de su retiro, habló sobre el particular presente que vive su pueblo natal, cómo encontró a su pago y sus proyectos con el trabajo.
¿Cómo encuentras al folklore santiagueño?
Santiago siempre es una sorpresa en lo que a la parte musical se refiere, yo sigo insistiendo, me gustaría que el folklore no se desvirtúe tanto, que se siga manteniendo la fuerza del bombo, violín, bandoneón, esa esencia, porque cuando tocan la batería a veces perturban demasiado. No estoy en contra de nada de eso. Siempre hay una innovación, al principio hasta que uno se acostumbra, pero yo soy partidario del bombo, el violín y la guitarra. Que no descuiden a nuestros mayores.
Cuando estas afuera, ¿qué te llega de Santiago?
Yo siempre tengo familia aquí, me avisan, me cuentan, entro en Internet de vez en cuando y veo algunas noticias por el diario, por EL LIBERAL que es el patrón de los diarios.
¿Qué le dirías a los chicos jóvenes que quieren hacer su camino?
Hoy voy a dar una charla sobre eso pero a los chicos, a los que quizá ni saben quién es Leo Dan. Quisiera decirles que recapaciten sobre las drogas, es tan malo. Hay videos que a veces uno ve sobre nuestros hijos, sobre nuestra gente que se están arruinando, destrozan familias, y esa es la obra de Satanás, que vino a confundir y a matar y se está aprovechando de nuestros jóvenes. Entonces, hay que decirles que se arrimen a Jesús, que lean la Palabra, lo dice alguien que ha recorrido muchos caminos, que ha visto gente que se drogaba.
¿Por qué crees que pasa esto?
Por la droga, creo que los padres nos estamos durmiendo en los laureles y descuidando la educación de nuestros hijos. Después, por los colegios. Me encantaría que los chicos me escuchen, la droga es peligrosa, la droga mata y la droga te hace ridiculizar en todo.
¿Es un problema en la familia, en los valores, ha cambiado la concepción de la familia?
Sí que ha cambiado. Antes trabajaba el papá y la mamá descansaba, y tenía tiempo de criar a sus hijos pero ahora tienen que trabajar los dos y un poco descuidan. Son problemas que hay que solucionarlos porque nuestros hijos se van a la perdición, al desastre y ojalá mi palabra llegue. Jesucristo es la respuesta.
Comentá la nota