Numerosos estudiantes, pero también comerciantes, docentes y empresarios santiagueños vivieron con pánico los saqueos del martes por la noche. Muchos chicos fueron rescatados por sus padres ayer y regresaron a la provincia.
“Estoy viviendo en el barrio Jardín, cerca del lugar donde empezó todo. Estaba yendo al súper y vimos que todos los negocios comenzaron a cerrar y escuchábamos que la gente hablaba de ataques y cosas raras. No entendíamos nada pero nos volvimos a casa. Cuando llegamos vimos en la tele todo lo que estaba pasando. Estamos viviendo en una avenida que está llena de locales comerciales y teníamos miedo de que ataquen el lugar y nuestra puerta da a la calle. Hasta las cuatro de la mañana se sentían los tiros y toda la noche pasaban en motos”, contó Pablo Garay, un estudiante radicado en Córdoba.
Y recordó el momento en el que vio cuando los malvivientes quisieron atacar un local.
“Nosotros vimos cuando quisieron entrar a un negocio. Querían abrir las persianas, estaban desesperados, pero pasó gente por el lugar y se fueron todos”, explicó Pablo, aún atemorizado por la situación, ya que cree además, que hay más muertos y heridos de lo que se informó.
“No son uno ni dos los muertos, son más. Una amiga vio cómo atacaban a las personas con balas. Es de terror lo que se vivió porque, lo que se ve en la televisión es solo una parte de todo lo que pasó”, aseguró.
María Marta Martínez, otra estudiante radicada en Nueva Córdoba contó la angustiosa experiencia que le tocó vivir, cuando se encontraba sola en su departamento.
“Pasé un noche de terror. En una mano tenía el celular para comunicarme con mi familia y mis amigos, y en la otra un rosario. Estaba apoyada a la puerta porque nos dijeron que a las tres de la mañana comenzarían a robar en los edificios. Y cerca de las 5, escuché una voz que decía no los dejemos subir, aparentemente estaban cerca los asaltantes. Anoche solo se escuchaba el mover de los muebles hacia las puertas”, detalló María Marta.
Los ataques, las muertes, y la falta de seguridad, despertaron en la estudiante el deseo de abandonar la provincia, a pesar de sus obligaciones.
“Tengo miedo y estoy sola. Por un momento pensé en decirles a los vecinos para estar con ellos. Me quiero ir a Santiago con mi familia, pero los colectivos no llegan ni salen de Córdoba. Tenía previsto volver a mi provincia el 19, pero si puedo viajaré antes”, sostuvo.
Por otra parte, Santiago Mansilla, también santiagueño contó que “pasó una noche de terror, que jamás se imaginó”. “Escuchaba tiros, gritos de la gente, vidrios que se rompían, niños que lloraban. Fue algo inolvidable. Hoy (por ayer) todo está volviendo a la normalidad, pero el miedo no se va. No tenemos colectivos, Córdoba quedó un desastre y a la gente le va a costar recuperarse de todo esto.
Las historias en Facebook
Las redes sociales fueron la vía de descarga de muchos testigos del episodio.
Uno de los tantos santiagueños que viven en la ciudad de Córdoba es Magdalena Maldonado quien a través de su cuenta de Facebook comentó: “Realmente una noche de terror, no se pudo dormir, helicóptero, tiros, motos dando vueltas. Saqueos en la av. Fuerza Aérea, vecinos armados protegiendo sus comercios. Una pena que sucedan estas cosas, están violando nuestros derechos, y todo es una cuestión política, pero ¿a qué precio?”.
Lucía Farhat la cual cuenta cómo vivió la noche en su departamento, con el miedo que alguien ingrese al edificio: “Recién a las seis de la mañana pude dormir de miedo a que entraran al edificio. Toda la noche escuchando tiros y a la gente gritar viendo cómo destrozaban y la gente defendiéndose sola ¡es un caos!”
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