Bomberos, policías y paramédicos debieron trabajar arduamente para socorrerlas. El coche se incrustó en la parte trasera del ómnibus. Sucedió en Aguirre y Solís.
El accidente ocurrió antes de las ocho de la mañana sobre Solís, poco antes de llegar a la avenida Aguirre.
Fue protagonizado por el interno 2042 de la Línea 114 y un Peugeot 504.
El automóvil era guiado por Ariel Gerez, a quien acompañaban Eusebio Manuel Sosa, de 58 años, con residencia en manzana 5, lote 23, barrio Juan Díaz de Solís y su hijo Ramón Armando Sosa, de 18.
De acuerdo con fuentes policiales, el accidente sobrevino cuando el colectivo detuvo la marcha, a la espera de ser habilitado por el semáforo.
En ese instante, el Peugeot se estrelló en la parte trasera del transporte, provocando un fuerte impacto que alarmó al colectivo y a los pocos pasajeros que transportaba.
En segundos, la gente advirtió que el Peugeot se había incrustado debajo del colectivo.
Durante más de media hora, la policía y los bomberos trabajaron arduamente en procura de rescatar a las tres víctimas.
Debieron romper gran parte del frente y el techo del Peugeot, mientras sus ocupantes se quejaban de dolor y pedían inmediato auxilio.
Recién cuando bomberos y médicos liberaron a los tres hombres de los hierros retorcidos, el Sease pudo trasladarlos a Urgencias del Hospital Regional.
Después, los médicos debieron efectuarles suturas, ante la abundante pérdida de sangre, subrayaron voceros médicos.
A la vez, también las víctimas han sido sometidas a estudios de complejidad, ante la posibilidad de heridas internas no percibidas a simple vista.
También el chofer del colectivo y los pasajeros recibieron asistencia médica, ya que se encontraban sumamente nerviosos por el terrible impacto sufrido.
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