Rio Muerto y Concepción del Bermejo son las localidades más afectadas por la falta de agua potable. Pampa del Infierno recibe un caudal que no alcanza del acueducto del Loro Blanco, pero no alcanza, y Los Frentones se bate a duelo con las perforaciones. En Avia Terai, en tanto, el acarreo de agua es incesante y las napas están cada vez más profundas.
RIO MUERTO (Hipólito Ruiz, enviado especial). “La lluvia para nosotros es como el oxígeno, porque el agua de las perforaciones sale cada vez más salada y en algunos pozos amarga”, dice Marcelino Rojas, un encargado de un campo en Rio Muerto, una comunidad que depende administrativamente de Los Frentones.
La falta de agua es sistemática en estas poblaciones del oeste chaqueño. En la recorrida del equipo periodístico de NORTE desde Concepción del Bermejo a Rio Muerto, pasando por Pampa del Infierno y Los Frentones, queda de manifiesto un cuadro de situación que al menos hace dos décadas no se veía: carros llevando agua de un lado a otro, tanques tirados por tractores municipales y mangueras colgando, además de los chicos que corren con sus bidones para cargar aunque sea un poco de agua para consumo humano.
“Solo queremos una ayuda por la calidad del agua, y no que nos hagan sentir gente de segunda por reclamar nuestros derechos… no queremos pelear con nadie, queremos ayuda para que tener agua un poco más segura para nuestros hijos y nietos”, dijo con lágrimas en los ojos el presidente de la Comisión Interinstitucional de la pequeña población ubicada a 110 kilómetros al oeste de Sáenz Peña, sobre la ruta Nacional Nº 16 y a 304 kilómetros de Resistencia.
Gente con muchas carencias, pero que se ganan la vida dignamente trabajando y que en medio de tantas necesidades, han resuelto unirse una vez por semana y plantearse objetivos comunitarios, como la iluminación, la sequía y, en medio de ello, surgió un tema por iniciativa del director de la Escuela Nº 633 Miguel Esperguín.
A los docentes, les llamo la atención que luego de almorzar y tomar el jugo, los chicos corrían a los sanitarios de la escuela, lo mismo que después de tomar agua, en cualquier horario. “Algo está pasando, y entonces, convocamos al médico del pueblo, al doctor Ariel Gómez, y nos dijo que podría ser a raíz de que el agua cruda, sin tratamiento alguno, en esta época del año, por la bajante de las napas, eleva la cantidad de sales y metales, sobre todo zinc, lo cual genera trastornos gástricos”, completó el docente.
De allí, de esta comisión interinstitucional, surgió el pedido hecho público por un funcionario público: el director de la salita de Salud Ariel Gómez que, sumó el contenido de arsénico en mayor proporción a lo normal que tienen las aguas de la región.
Ariel Gómez, el medico que denuncia que “la gente toma agua con veneno”
RIO MUERTO (Enviado especial). “No estoy cansado de luchar…no voy a bajar los brazos…sí estoy cansado de la mentira y de que a nadie parezca importarle la salud de la gente que vive lejos de las ciudades”, dice a NORTE Ariel Gómez, médico de profesión.
Es el director del Puesto Sanitario de Rio Muerto, y viene denunciando que su comunidad “toma agua con veneno, porque el agua es cruda y tiene muchos componentes que atentan contra la salud, como el arsénico”, asegura. “Soy nacido y criado en este pueblo, y me importa mucho la salud de mi gente, porque me interesa el futuro de mi comunidad y ya no me interesan que los funcionarios me traten de molesto o de lo que sea: acá mi gente, mis compoblanos toman agua subterránea envenenada”, dice con insistencia. Muestra a este diario una carpeta con datos y estadísticas.
“Acá en mi pueblo existe un alto índice de patologías relacionadas directamente con la ingesta crónica de aguas subterráneas con arsénico, yo atiendo pacientes con diabetes, con Hipertiroidismo, con miocardiopatías, con neuropatías crónicas, y con tumores malignos, además a esto tenemos que sumar los ya fallecidos como por ejemplo dos casos por cirrosis y dos por miocardiopatías y los 4 tenían un promedio de 50 años, sin tener en cuenta a las patologías de menor gravedad como ser los problemas dermatológicos o circulatorios. Todos estos casos presentan diagnósticos confirmados, no son sospechas”, afirma de manera contundente.
“Solo tenemos enfermos”
“No es justo que teniendo toda estas tristes realidades se nos niegue la construcción de una abatidora de arsénico…Nosotros acá no tenemos nada de eso, solo tenemos enfermos y un agua con veneno, que cada día nos va matando un poco más”, afirma en forma categórica el médico de Rio Muerto.
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