El proyecto empezó con tres comensales y hoy asiste a unos cuarenta chicos y jóvenes, quienes cada tarde reciben una taza de leche que suele ser su última comida hasta el día siguiente.
El merendero “Los Dragoncitos” no surgió bajo la concepción de un proyecto grandilocuente ni mucho menos. Ni siquiera puede decirse que se haya tratado de un emprendimiento encarado de manera consciente; más bien, su nacimiento y las necesidades que emanaban del entorno poco menos que obligaron a Sandra Pirani, su alma mater, a no declinar a medida que la actividad crecía.
A fines de la semana pasada, el establecimiento situado en Ricardo Rojas y Etchepare cumplió seis años de tarea ininterrumpida.
Aquellos tres niños que inspiraron a Pirani y su cuñada a construir el hábito de darles cada día una taza de leche, mate cocido o té acompañada con torta, pan o facturas, se fueron multiplicando y hoy la cifra de comensales llega a más de cuarenta, cuyas edades van desde los cuatro a los catorce años, extremos que pueden variar a cada momento porque los chicos y jóvenes que rodean a la entidad provienen de domicilios carenciados.
“Estamos muy felices de darle continuidad a esta historia que nació casi sin darnos cuenta. Un día invitamos a tres chicos del barrio a tomar la merienda a mi casa, eso se fue repitiendo y a las pocas semanas ya eran seis o siete. Se sumaban de a uno y el espacio iba quedando chico. Con el apoyo de mucha gente y algunas instituciones a las que hemos tenido que pedirle bastante para que nos aportaran algo, la mercadería nunca faltó. A veces se pudo dar un servicio mejor y otras, un poco más ajustado, pero los nenes siempre tuvieron su ración diaria”, le dijo Pirani a DEMOCRACIA.
La mujer afirmó que el esfuerzo de sostener esa estructura nunca les hizo cruzar la idea de bajar los brazos y cerrar todo. “Al contrario, cada vez lo sentimos más profundo en nuestro corazón, es un lugar que nos llena el alma y que nos permite ser felices porque estamos haciendo una obra de bien. Saber que le podemos dar la merienda a chicos que viven en contextos complicados y que quizás no accederían a ella de otro modo. Ojalá podamos seguir, necesitamos que la comunidad nos siga acompañando”, expresó.

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