Dorita Gordon: "Estoy segura de que a mi hijo se lo llevó la Policía"

Dorita Gordon: "Estoy segura de que a mi hijo se lo llevó la Policía"
La madre de Mario y esposa de Gustavo Camín, desaparecidos en mayo de 1978, reconoció declaraciones que había prestado en denuncias que radicó al finalizar la dictadura militar.

En una nueva jornada del juicio en Mendoza por delitos de lesa humanidad se escucharon testimonios que aportaron datos sobre las desapariciones de Juan Carlos Galamba, Mario Camín y Gustavo Neloy Camín. Dorita Gordon, madre y esposa de éstos últimos, reconoció declaraciones que realizó en denuncias efectuadas al finalizar la última dictadura militar.

El primer turno fue de Vilma Sonnia Del Monte, que era vecina de Galamba cuando eran pequeños, en la localidad de Bowen. Incluso Juan Carlos era su padrino en la escuela.

La mujer relató que a mediados de 1977, luego de mucho tiempo sin ver a Galamba, llegó "un compañero a mi casa y le dijo a mi hermano que necesitaba reunirse conmigo. Así acordamos hacerlo días después a la vera de un zanjón y vino Juan José. Yo sabía que estaba en una situación muy complicada".

Según el testimonio, el hombre sacó un cuaderno y le pidió que se lo lleve a sus hijos. También le contó que su esposa, Alicia Morales, estaba detenida. "No me dijo donde estaba viviendo, sólo que tuviera mucho cuidado", narró.

"En el verano, en las fiestas, nos encontramos con unos amigos. Una de ellas le sacó el auto a su padre y fuimos a la finca de Galamba. Les entregué el escrito a sus padre", continuó el testimonio.

A treinta años del golpe, en una marcha en memoria de los desaparecidos, se lo restituyó a Alicia y a sus hijos.

Sin embargo, Del Monte también fue detenida en noviembre del 77 junto a su hermano, cuando un grupo de tareas irrumpió en su departamento de Godoy Cruz y los encerró en la Comisaría 27.

"Me dijeron que iba a salir pero que mi hermano no, que lo iban a trasladar. Y si no tenía nada para acusarlo, lo iba a hacer por prostituirme ya que le habían encontrado una revista Playboy en el departamento", explicó la mujer.

Afortunadamente, los uniformados decidieron liberarlos esa misma noche. "Nunca entendimos porque salimos", aseguró Sonnia. Este relato fue solicitado por la Fiscalía para investigarlo y analizar la posibilidad de investigar el hecho en una nueva causa.

Luego fue el turno de Dora Gordon, quien reconoció declaraciones que había realizado entre el 82 y 85, al Juzgado Federal y en la CONADEP.

"Dorita" explicó que días después del secuestro de su hijo recibió una llamada y le dijeron que que "habían visto en la entrada del estacionamiento de la UTN cuatro sujetos de civil que descendieron de un auto oscuro, le pidieron la llave del Renault 6 a Mario y lo subieron al auto".

También tomó contacto con una persona que había sido alojada en el Centro de Detención D2, actualmente Palacio Policial, que le comentó que su hijo se encontraba en ese lugar.

Sin embargo, tiempo después todo se tornó más confuso cuando Mario Ferry se presentó en su casa. "El hombre decía que tenía contacto con las esferas militares y se ofreció a buscar el paradero de su esposo e hijo, a cambio de dinero. En diciembre del 79 nos dijo que Gustavo y Mario estaban detenidos en La Plata". Sin embargo, pese a su lucha constante, la mujer nunca logró dar con los dos familiares desaparecidos.

"Estoy segura de que a mi hijo de los llevó la Policía", sentenció la mujer de 91 años.

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