Por primera vez en tres semanas de intenso trabajo, las cuadrillas municipales de Colonia Dora y de Recursos Hídricos apostadas en los bordos que protegen la ciudad, se tomaron un día de descanso.
No obstante, los patrullajes se mantienen como siempre, aunque con la tranquilidad de que cada vez ingresa menos agua a los bañados, a pesar de que por Suncho Corral estuvo pasando ayer casi 129 metros cúbicos por segundo, casi el mismo caudal que se registró en los últimos días, según informó el intendente de Colonia Dora, Juan Sequeira.
“Estamos tranquilos porque el agua sigue bajando. Hoy hubo una bajante de casi cuatro centímetros. De todas formas, mientras no se produzcan lluvias todo va a estar bien, porque los bordos están soportando bien la presión. Lo único que podría complicarnos sería una lluvia”, dijo el funcionario.
Aguas abajo, cerca de Real Sayana, fueron asistidas ayer por personal de Defensa Civil quince familias que quedaron aisladas por la inundación de los caminos.
Según el titular del organismo, Mario Guzmán, se entregaron comestibles y otros elementos de primera necesidad. Por otra parte, informó que ya no quedan evacuados en la localidad de Bandera Bajada, Figueroa, y que el único albergue que todavía tiene familias alojadas está en Santos Lugares, donde conviven alrededor de 90 personas, las que empezarían a regresar en el transcurso de la semana.
Salud
En tanto, desde ayer trabaja en el departamento Avellaneda un móvil sanitario enviado por la Nación, con pediatras, clínicos y enfermeros que ya empezaron a recorrer las zonas rurales afectadas por los desbordes del Salado.
El viernes estuvieron en el paraje Santa Rosa, donde revisaron a niños y adultos y les suministraron las vacunas correspondientes, además de entregarles leche y medicamentos.
La atención sanitaria continuó ayer en la zona de Bracho Luján y desde el lunes visitarán todas las familias dispersas en las zonas ribereñas
Comentá la nota