Donar alimentos: Se tiran 1.300 millones de kg de comida por día en todo el mundo

Donar alimentos: Se tiran 1.300 millones de kg de comida por día en todo el mundo
En Argentina hay una ley que responsabiliza al donante por el estado de la comida una vez entregada. Los supermercados son los que mayor cantidad de alimentos en buen estado tiran, por una política interna.
La comida no se tira. Esa es la frase con la que muchos crecimos, pero la realidad marca que tiramos muchas toneladas por día.

Somos alrededor de 7.000 millones de habitantes en el mundo y 1.000 millones padecen hambre. Según datos de la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura), se desperdician a nivel mundial 1.300 millones de kilos de alimentos por día que alcanzarían para alimentar a 900 millones de personas. Solo en Buenos Aires se tiran 1.675.000 raciones de comida por día, unas 670 toneladas.

Si bien en los hogares se desperdicia comida, la mayor cantidad de alimentos proviene de la industria. Muchos son los factores por los que un alimento pierde valor comercial, aunque continúe siendo apto para el consumo, y sin embargo terminan en la basura. La causa puede ser: defecto de packaging, deterioro del envase en el traslado, fecha próxima de vencimiento, lanzamiento de producto sin éxito y otros causas.

Según estudios de la FAO, en el rubro de pescados se desperdicia el 30%, en frutas y verduras el 45%, en carnes y lácteos el 20%, en cereales el 30%, en legumbres y oleaginosas el 20% y en raíces y tubérculos el 45%.

La legislación

En Argentina existe la ley 25.989, del Buen Samaritano, sancionada en 2004, que en su artículo 9 exime a los donantes de la responsabilidad sobre los alimentos una vez entregados a los beneficiarios bajo las condiciones exigidas por el Código Alimentario Argentino. Ese punto fue vetado en 2005 y, a partir de allí, la ley dejó de alentar la donación. “Esta situación hace que muchas empresas sientan que no están respaldadas por una ley, con lo cual optan por decomisar lo que podría ser donación. Desde el Banco de Alimentos solo aceptamos los no perecederos ya que no contamos con transporte y depósito con cámara de frío que aseguran la inocuidad del producto donado”, señaló Agustina Ramírez Bosco, directora ejecutiva del Banco de Alimentos de Salta (BAS).

En el mismo sentido, el director de la Escuela de Cocina Salamanca, el chef Abelardo “Lalo”Angelina, afirma que legalmente es muy difícil la donación de alimentos: “Cuando yo comencé con la escuela de cocina, en las clases de panadería hacíamos panes de más y donábamos esa mercadería a dos comedores, era algo muy lindo, pero a raíz de algunos inconvenientes decidimos no hacerlo más. Una lástima porque nos encantaría poder colaborar con la gente”, explicó.

Por su parte, Lucas Urtasun, propietario del Café del Tiempo, aseguró que ellos tiran muy poca comida: “Solo tiramos la comida que viene de las mesas y que no puede regalarse, pero por ejemplo pedazos de pizza, empanadas, un cuarto de picada que sobra, se la comen los empleados. Las facturas de la mañana que quedan se las reparten los mozos, las sobras se tiran, pero son aquellos pedazos que no se pueden comer. Muchos empleados se las llevan para sus animales”, contó Urtasun.

Otros comerciantes gastronómicos contaron que a raíz de los problemas legales que les podría causar donar un alimento, los embolsan bien y los sacan a la vereda para que la gente se los lleve.

Por otro lado, Ramírez Bosco expresó la falta de conciencia respecto al desperdicio de los alimentos y aseguró que “es allí donde debemos trabajar desde BAS”.

Se decomisa los que no son aptos para el consumo

El Tribuno consultó a un especialista en bromatología, el veterinario Ricardo Bini, quien además es jefe del Departamento de Salubridad del Consumo de la Municipalidad de Salta, y explicó que “la comida no se tira, se decomisa”. Esta palabra deriva del griego “comisa”, que significa cambiar de destino.

“Los alimentos que se decomisan es porque tienen algún motivo, esto es, que pueden afectar la salud de quien los consume: están vencido o poseen algún contaminante químico o biológico.

Esas características hacen que pierdan las calidad de inocuidad o, como se decía en otros tiempo, que no sean productos sanos seguros y de adecuada calidad. Nosotros solo decomisamos los alimentos que no son aptos para el consumo humano”, informó Bini.

Tratamientos

Por otra parte, agregó que muchas veces los decomisos no terminan en la basura sino en otros productos, porque si bien han perdido alguna cualidad, siguen siendo aptos para el consumo humano, pero con tratamientos especiales, y se convierten en embutidos o conservas, un ejemplo es la carne de toro que es muy dura para comer, pero se realizan hamburguesas con esas carne.

Donaciones particulares

Cáritas ayuda a 20 familias por día a quienes se les ofrece comida, además de abrigo.

Alfredo Caniza, de Cáritas, contó que las donaciones alimenticias que reciben son únicamente de particulares: “Nos hemos contactado con cadenas de supermercados, pero ellos nos mostraron la cantidad de merenderos y otras organizaciones que piden ayuda, que desistimos y seguimos trabajando con particulares”, afirmó.

Agregó que “solemos realizar eventos en los que la entrada es un alimento no perecedero y, además, mucha gente se acerca a la institución y realiza sus donaciones.

“Solo después de las fiestas de fin de año recibimos donaciones de una cadena de supermercados mayoristas que nos dan los productos navideños que están por vencer”, contó Caniza a El Tribuno.

Por su parte, el Banco de Alimentos de Salta señaló que reciben donaciones de dos cadenas de supermercados y además de dos shops de estaciones de servicio.

“desde una de las cadenas de supermercados de esta ciudad estamos recibiendo 1.500 kilos de alimentos mensuales y en la otra 400”, afirmó Ramírez Bosco.

La cantidad de mercadería que un supermercado saca de comercialización depende de factores muy diferentes y varía de acuerdo a las políticas de cada cadena. Los factores pueden ser: cómo maneja el sistema de almacenado de mercadería, el entrenamiento del personal de depósito, empresa de transporte utilizada, control en góndola y varios más.

“Hay algunas cadenas de supermercados que por problemas en los pacachin tiran la mercadería, en vez de dársela a los empleadas o donarlas. Lo mismo pasa con productos que están por vencerse, se terminan tirando en vez de repartirlos antes de la fecha de vencimiento entre los empleados. En cambio, el restaurante no tira nada de comida, solo tira sobras”, explicó el veterinario Ricardo Bini, especialista en bromatología.

Otra cosa que hay que saber es que las casas que venden comida tienen prohibido por ley reciclarla. Para elaborar alimentos se necesita materia prima, es decir de primer uso. No puedo usar el pan que sobró para hacer budín. Recomendación: ­Amas de casa, a tener cuidados abstenerse!

Desperdicio en la producción agrícola

A escala mundial, un tercio de lo producido en el sector agrícola se pierde en las etapas de cosecha y procesamiento o se desecha por falta de consumo, explicó Robert Van Otterdijk, oficial de Agroindustrias de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés).

Donde se generan las mayores pérdidas es durante la cosecha y almacenamiento, principalmente, en las cadenas de cereales, frutas y hortalizas.

Esto es doblemente preocupante porque conlleva un costo ambiental que ocasiona contaminación por los descartes alimenticios que no se destinan a producciones secundarias y alteran los servicios ecosistémicos, repercutiendo por otro lado en la disminución de la calidad de las tierras cultivables y en el volumen de los caudales de agua.

Según el INTA, Argentina, como un productor de bienes y servicios agroalimentarios y agroindustriales de valor agregado en origen, tiene un proyecto para evitar pérdidas de alimentos y derivarlos hacia otras industrias para sacarles el máximo provecho.

En este contexto, el INTA desarrolló y adaptó tecnologías para que los alimentos argentinos resulten más seguros y se conserven por más tiempo, lo que repercutirá en una mayor vida útil en góndolas y la llegada a mercados más lejanos.

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