El doloroso adiós a Luz Milagros

El doloroso adiós a Luz Milagros
El velatorio de Luz Milagros Verón Boutet no estuvo ajeno a la polémica que signó su nacimiento. Ayer volvió a ser motivo de veladas acusaciones sobre las atenciones que no recibió.

Por un lado, fuentes gubernamentales que cuestionaron el traslado de la pequeña a Rosario y declaraciones sobre la asistencia dada, no fueron bien recibidas por la familia y allegados. Por otra parte, la imagen tomada por un reportero free lance de uno de los hermanitos llorando junto al cuerpo de la bebé despertó el repudio unánime de la opinión pública y de profesionales locales.

Numerosas expresiones de dolor se expresaron durante toda la jornada de ayer y en especial en el sepelio de la bebé que murió el domingo después de vivir más de un año luego de ser rescatada por su madre de la morgue del hospital Perrando.

En una jornada gris, marcada por las expresiones de solidaridad, manifestaciones de profundo dolor y de respeto por la intimidad de los afectos más cercanos, la mayoría de los chaqueños eligió las redes sociales para acompañar las horas de consternación de la mamá y el papá de Luz Milagros.

Poco antes de las 17, un modesto cortejo fúnebre llegaba al cementerio de Fontana. Estaba compuesto por unos pocos vehículos, porque la mayoría llegó en un ómnibus dispuesto para ese fin. Fue el final de tres días agotadores para una familia que cargó pesadas horas de desvelos y casi un año y tres meses de sobresaltos atendiendo la salud de una bebé nacida del milagro.

Tanto en el velatorio como en la inhumación se vivieron momentos de consternación generalizada.

Dolor sin fin

Por la tarde, en el cementerio, uno de los segundos más conmovedores fue el momento en que las manitas de los hermanitos de Luz, uno por turno, se posaron sobre el féretro, como acariciándolo. El silencio era ensordecedor y se interrumpió por varios sollozos vanamente contenidos.

El papá, Fabián Verón alzó a la mayoría de ellos para ayudarlos a dar también un beso al cajoncito. Y al final, cuando se retiraba del sector de los nichos y se dirigía hacia el portón, se desmoronó por completo hasta quedar de rodillas, ahogado por el llanto. Fue un momento intenso, que a muchos volvió a consternar.

Las palabras

Poco antes, la mamá de Luz, Analía Boutet, despidió a la pequeña con palabras que podrían aludir al gobierno y a los médicos que atendieron el parto en el que se la dio por muerta, aunque sin nombrarlos: “Habrá algunos que quién sabe si podrán dormir tranquilos esta noche”.

El pequeño féretro fue dispuesto en un nicho del cementerio de Fontana.

Con la mirada fija en el cajoncito agregó: “Aquí hay gente que no tendría que estar”, en un comentario por elevación dirigido a la funcionaria de la cartera de Desarrollo Social, Mariela Guerra, a cargo de gestionar ayuda para la pequeña en representación del gobierno provincial (ver recuadro aparte) y que el fin de semana dijo que el viaje a Rosario no era conveniente para la beba.

El mensaje también fue interpretado como una crítica a un sector de la prensa y que hasta encendió agresiones verbales hacia un segundo reportero gráfico en la sala velatoria, tras las fotos tomadas por un colega durante la mañana.

Vecinos y allegados a la familia acompañaron cada momento del día, en respetuoso silencio.

Cobertura periodística

Las cámaras de medios nacionales registraron el adiós de Analía a la más pequeña de sus hijos: “Vos sabés que hice todo lo que pude por vos y Dios hará Justicia”. El pie de un cronista mereció una breve respuesta y una pregunta sobre quién era el culpable por lo que le pasó Luz generó voces de rechazo entre quienes acompañaban la despedida: “No respondas, Analía”, le advirtieron. Y acto seguido la mujer se retiró del lugar en silencio.

Algunas voces allegadas también tuvieron expresiones de repudio hacia los pocos periodistas que acudieron a cubrir el doloroso momento.

Luz Milagros nació el 3 de abril del año pasado, día en que fue dada por muerta y rescatada 12 horas después del hospital Perrando. Arrastraba secuelas de ese trauma, como una microcefalia.

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