Los padres de la víctima criticaron los beneficios otorgados al presunto autor. “Los jueces hacen más grande el dolor”, dijeron. El domingo se cumplió un año del crimen.
Rodríguez y su esposa Zulma López son papás de 7 hijos. Nicolás, muerto el 17 de noviembre de 2012, era padre de una criatura de 4 años. El sufrimiento de la familia es indescriptible. Más aún cuando el proceso judicial les va todo tiempo en contra. Si bien el autor está sindicado la causa no se elevó a juicio y eso piden urgente para llegar a una condena.
Hoy Monsalve cumple prisión domiciliaria. La semana pasada pidió reemplazarla por la firma de un libro como sometimiento al proceso e incluso, quiso que lo autorizaran ir a un casamiento. La jueza Patricia Asaro no accedió pero sí flexibilizó la prisión domiciliaria permitiéndole realizar salidas laborales bajo custodia de su padre.
“Estoy decepcionado con la Justicia que entiende en la causa de mi hijo. Con los jueces, primero nombrar a Fabio Monti que fue el primero que dejó con prisión domiciliaria al asesino de mi hijo ni bien fue detenido”, indicó. “No se respeta la familia. La justicia le brinda beneficios al asesino. De chico me inculcaron creer en la justicia. ¿En esto que estoy viviendo? Hoy me toca a mí estar sufriendo el dolor, ¿qué pasaría si le tocaran a un juez el hijo? ¿por qué dan tantos beneficios? Tanto a Asaro como a Monti. A ellos va la pregunta. No involucro a toda la Justicia. Estas dos personas están haciendo más grande el dolor de la familia”, sostuvo.
Dijo el papá de Nicolás que “la prisión domiciliaria es una burla a la familia”. Por el crimen de su hijo, “hay más de 12 testigos, está el arma homicida. No es un caso que tenga argumento para esperar tanto tiempo. Es una tortura lo que pasamos. El arresto es como si estuviera de vacaciones en su propia casa”.
La trágica noche del 17 de noviembre “sabemos por los chicos que también son testigos que Nicolás conocía al asesino del boliche y salidas nocturnas. Lo conoce muchísima gente, por loco y desalmado. Por golpeador”, destacó.
Esa noche “mi hijo como cualquier otro chico de 21 años, sale a bailar con 2 amigos. Se encuentran en Rexo. Con esta persona, con la cual es muy conocido por la maldad que tiene ya había tenido entredichos en otras oportunidades. Tuvieron en ese momento, dentro del boliche, roces con otro, que también está involucrado”, apuntó.
Rodríguez aseguró que a la salida “se vuelven a encontrar y se propinan golpes de puño. Los separan los patovicas. Dan la vuelta a la manzana y se encuentran en la otra esquina. Se baja uno de ellos a increparlo. Él se defiende y se agarra a trompadas con quien lo increpó. Con el coautor. Monsalvez, espera y ve la situación propicia, cuando mi hijo se agarra a trompadas con el otro, va al coche, agarra un cuchillo y le asesta 5 puñaladas por la espalda”, detalló con voz quebrada.
Bajó la mirada. “No le dio una milésima posibilidad de defenderse. Es signo de vil cobardía. Es el trago amargo que tenemos. Cuando se encontró inconsciente, recién se da cuenta lo que le pasó. Se desvanece y llega al hospital sin vida”. Según Sergio, “ese asesino, está libre gracias a la Justicia. Quisiera saber qué pasaría si fuese hijo de un juez”.
Rodríguez se dedica al comercio hace unos 30 años y es habitual en su rutina visitar negocios de distintas ciudades. “Asaro le brindó al asesino el beneficio de salir a trabajar. No se puede creer, ¿qué garantía me da la Justicia? Yo reparto. ¿Qué pasa si me encuentro a esta persona en un negocio? Le pregunto a la jueza si es madre, ¿qué haría cualquier padre en mi lugar?”. Según expresó “no falta nada para que se eleve a juicio. La Justicia está dormida y es ciega”. Además agradeció al funcionario de Fiscalía, Lucas Kolchs.
“Nicolás tenía valores y le inculcamos que se separe de los líos. Pero tenía orgullo ante quien lo basureaba. Pudo más el orgullo que retirarse a tiempo. Le costó la vida y tengo mucha bronca con todos”, concluyó entre lágrimas.
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