Dolor y un clamor de justicia en el entierro de madre e hija asesinadas

 Dolor y un clamor de justicia en el entierro de madre e hija asesinadas
Cientos de vecinos de Las Lomitas, ente familiares, vecinos y conocidos acompañaron ayer los restos de Mónica Vega y su hija menor de 3 años que fueron encontradas muertas con grandes signos de violencia en su hogar el pasado lunes en la ciudad del centro-oeste provincial.
Los restos fueron velados en la sala velatoria, hasta donde se llegaron numerosos amigos y familiares a acercar sus condolencias consternados por el dolor que causó el suceso, de gran conmoción en la comunidad, y por la alevosía puesta de manifiesto por quienes irrumpieron en el hogar, tiñendo de sangre y quebrando la quietud de un día, que transcurría normal para los lomitenses.

Mientras el secreto de sumario de la parte oficial se impone y el trabajo de la investigación avanza, son diversas las conjeturas que se tejen de acuerdo a uno u otro comentario sobre el delicado caso, del que se supo, hay tres detenidos, el marido y padre de una de las víctimas y dos supuestas amantes del mismo, una de las cuales se dice, enviaba amenazas de muerte y una segunda recién separada de su pareja, esposo éste integrante de una fuerza de seguridad, domicilio del que se supo fue allanado por la policía en buscas de evidencia que puedan interesar en la causa.

El sepelio se realizó en el cementerio municipal local, con la participación de ambas familias que se unieron en el dolor, siendo los restos depositados en un mausoleo, previo responso en la iglesia Nuestra Señora de la Merced y tras una sencilla ceremonia en la cruz mayor donde amigos y familiares se expresaron por el eterno descanso y la cristiana resignación de sus deudos.

“Encontré a mi hija en un charco de sangre”

Darío Vega es el padre de Mónica y abuelo de la niña de 3 años que aparecieron muertas el lunes por la mañana en Las Lomitas. Vega fue quien las encontró después de no responder mensajes y llamados. El otro hijo de la mujer atacada, de 7 años, salvó su vida ya que estaba en la escuela.

El hecho que conmocionó a toda la provincia por la violencia con la que fueron tratadas las victimas ocurrió entre las 10 y las 11 del día lunes en el domicilió de la mujer que recibió puñaladas vientre estando esta embarazada de 6 meses.

“Mi hija estaba embarazada y la encontré en medio de un charco de sangre con puñaladas en la panza, mi nietita de 3 años que era la esperanza de mi vida”, relató el acongojado padre y abuelo de las mujeres asesinadas.

“Voy a visitar a mi hija todo el tiempo, no me respondía los llamados y los mensajes. La encontré con varios cortes y en un charco de sangre con su hija tirada a sus pies”, dijo conmovido.

Quebrado pero con la fortaleza de encontrar justicia, Vega pidió colaboración a las personas que pudieron escuchar o ver algo: “es en pleno centro, cerca de la ANSES y una concesionaria de Motos, necesitamos que se presenten en la Comisaría para colaborar”, afirmó y solicitó a quienes hayan visto u oído algo relacionado con el hecho o sus motivos se presenten en la Unidad Regional de la Policía o ante la Justicia, sobre el accionar de las autoridades, el entrevistado se mostró satisfecho por el rápido accionar.

“Agradezco la preocupación de todos los que mostraron sus respetos, hay pastores evangélicos y aborígenes que se acercaron para acompañarnos”, expresó Darío Vega.

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