Con un documento hallado en San Pedro descubren falsificación de monedas en el Siglo XIX

Con un documento hallado en San Pedro descubren falsificación de monedas en el Siglo XIX
Se trata de un documento hallado en el archivo judicial de la ciudad que reproduce un texto publicado por el gobierno de Juan Manuel de Rosas en la Gaceta Mercantil de Buenos Aires, del 7 de Octubre de 1848. El documento informa a la población que se ha detectado, en Londres, una confabulación para copiar monedas de diferentes países.
“Se había descubierto en Londres una combinación para falsificar varias monedas estranjeras (sic), acuñadas en metal de ningún valor. Entre otras se había haberse acuñado algunas del Río de la Plata en forma de patacones y pesetas de á cuatro reales…”, reza el documento en su primer párrafo.

Pero lo más llamativo es la ingeniosa forma en que los falsificadores ingresaban las monedas ilegales a los diferentes países, incluido el nuestro: “Para asegurar su libre esportación (sic) de Inglaterra han sido unidas en pares de botones dobles. El anillo que las une es de metal tan blando que se separa con la mayor facilidad y quedan las monedas falsas en estado perfecto para entrar en circulación…”

El Gobierno de la Confederación demuestra su preocupación de la siguiente forma: “Precavemos a todos contra esta combinación criminal y con el objeto de que se egerza (sic) vigilancia sobre las importaciones que puedan hacerse aquí o llevarse a cualquiera otra parte bajo pretestos (sic) astutos y falsos…”.

El hallazgo de este curioso documento es producto de un relevamiento de documentación histórica encarado por la Dirección de Cultura de San Pedro y el Grupo Conservacionista de esa ciudad, con la autorización otorgada por el Juzgado a cargo de la Dra. Stella Maris Ruiz, de la mencionada ciudad del norte bonaerense.

Según se desprende del contexto en que fue descubierto este escrito, el gobierno de la época, además de publicarlo en la “Gaceta Mercantil”, principal diario de Buenos Aires, habría enviado copia a todos lo Jueces de Paz de la región, autoridades políticas y sociales de las comunidades de entonces, para que prevengan a sus respectivos pobladores.

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