La ciudad de Ingeniero Juárez apareció convulsionada este domingo cuando varias familias del lugar que desde hace mucho tiempo vienen reclamando una vivienda ocuparon el complejo habitacional ubicado detrás del hospital Eva Perón, en cercanías del centro de la ciudad.
Estas viviendas nunca fueron entregadas en forma organizada y según manifestaron los ocupantes a El Comercial “se van entregando a gente que puede comprarse un terreno, porque son gente que viene de otro lado a trabajar en el hospital de acá o a personas amigos de los que mandan en el pueblo y hace más de diez años que nosotros tenemos la solicitud en la municipalidad y en el IPV”, comentó una de las docentes que tomó la determinación de ocupar una vivienda.
Conocida la decisión de un grupo de lugareños de tomar este complejo habitacional, se presentó en el lugar el intendente de la ciudad, Cristino Mendoza, junto a policías para tratar de encontrar una solución al conflicto.
Déficit habitacional
Los años de desinversión en infraestructura habitacional se hicieron más notorios en la última década, al estallar el reclamo de amplias franjas de la población, excluidas no sólo del mercado laboral sino también del acceso a la salud, la educación y una vivienda digna. Obviamente el gran crecimiento poblacional se sumó también a esta demanda ya importante, que como contrasentido, mostraba barrios enteros terminados pero sin entregar.
Uno de los ejemplos, es el conglomerado del barrio Evita, que estuvo durante años terminado hasta que repentinamente el gobierno entregó las viviendas, muchas con trámites regulares y otras con resoluciones expeditas, hacia personas que lejos estaban de representar un candidato con necesidad de acceder a las casas sociales del Instituto Provincial de la vivienda.
Los años de deterioro, en algunas viviendas fueron más notables que en otras, falta de sanitarios, todas las griferias arrancadas, los paneles de cielorraso ausentes y en algunos casos sin puertas ni ventanas.
Aún al día de hoy, varias de ellas se encuentran sin habitar y con un deterioro constante.
Lo sucedido en Ingeniero Juarez, se repitió con anterioridad en Estanislao del Campo con similares viviendas, también deteriorándose con el paso del tiempo y sin terminar.
Resulta difícil entender, como con el déficit habitacional planteado como una dura realidad de muchas familias, el gobierno todavía sostiene viviendas sin ocupar pudrièndose por efecto del abandono.
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