Docentes y estatales finalizaron su medida de fuerza y esperan respuesta del gobierno

Docentes y estatales finalizaron su medida de fuerza y esperan respuesta del gobierno
El Frente Gremial de los educadores realizará un paro general en noviembre si no se reabren las paritarias antes de esa fecha. Por su parte, a fin de mes en el Congreso Provincial, los trabajadores del Estado analizarán los resultados de la huelga y definirán los pasos a seguir
El paro por 48 horas de los estatales finalizó ayer con alto acatamiento durante los dos días. En el marco de una “jornada de luto” por la muerte del militante Mariano Ferreyra en Capital Federal el miércoles, el reclamo por mejoras salariales, laborales y de infraestructura, y la reapertura de paritarias, entre otros puntos, finalizó con más participación de los trabajadores que el primer día.

Ahora los sectores están en un “compás de espera”, mientras aguardan que sus pedidos hayan llegado a oídos de los gobernantes y que sean resueltos.

Zulema Casanova, secretaria general de SUTEBA y referente del Frente Gremial Docente, afirmó que la medida culminó “con un acatamiento masivo del 90%”.

Esperamos que el gobierno revea de una vez su actitud negativa de no reabrir las paritarias”, continúo. En caso que esto no suceda “tenemos previsto un paro general para la primera semana de noviembre, donde no sólo estamos involucrados los docentes públicos y privados que conformamos el Frente Gremial Docente, sino que también están todos los estatales de la Provincia, ya sean de ATE; CTA o CGT”, completó la referente del sector.

Además de la mesa de diálogo para resolver la escala salarial de la carrera docente, los educadores realizarán una marcha al Congreso de la Nación, también durante los primeros días de noviembre para pedir por una nueva ley de financiamiento educativo: “Reclamamos por una ley integral de educación, donde no solo se tenga en cuenta el salario de los docentes, sino también a los alumnos y las condiciones edilicias y materiales. Buscamos una mayor inversión en el área”, completó.

Además de la educación, durante los últimos dos días, la salud pública en los 77 hospitales de la Provincia se vio paralizada y solo se brindó atención en la guardia e internación. Silvia Munuera y Mirta Olivera, representantes del gremio de la salud Cicop en el Materno Infantil y en el Interzonal respectivamente, coincidieron en que los profesionales se adhirieron masivamente a la medida de fuerza. “Ahora estamos en un compás de espera, atentos a las próximas decisiones que pueda tomar el gobierno provincial”, explicó Munuera y afirmó que el próximo 30 de octubre se realizará el Congreso Provincial, donde los delegados analizarán los resultados de la medida finalizada ayer y los próximos pasos a seguir.

Desde ambos nosocomios también se mostraron expectantes por el cumplimiento de las palabras del ministro de Salud Alejandro Collia en su recorrida por el Hospital Regional días atrás. “La visita del ministro ya es un gesto, pero esperamos otras cuestiones más concretas como la apertura de paritarias y la mejora en nuestra precarizada situación laboral”, sostuvo Munuera. “Esperamos que los anuncios se hagan realidad”, completó Olivera.

“La situación debe regularizarse, no podemos trabajar en desorden como lo estamos haciendo ahora, porque esto afecta a la salud a los pacientes”, finalizó la representante del Materno Infantil.

“UNA JORNADA DE LUTO”

Para Zulema Casanova la segunda y última jornada de paro del sector se vivió como “una jornada de luto por el cobarde asesinato de Mariano Ferreyra” ocurrido en las últimas horas ante un conflicto gremial. “SUTEBA y CTA repudiamos enérgicamente este hecho y requerimos al gobierno nacional que profundice la investigación para que aparezcan los autores de este hecho”, afirmó.

Además, como muchos otros representantes de organizaciones sociales y sindicales, el gremio docente participó en la marcha realizada en la mañana de ayer.

“Los trabajadores tenemos una sensación de agobio y dolor”, describió Munuera y continúo: “Las luchas nuestras las hacemos en la calle y a lo sucedido con un joven estudiante que estaba reclamando se le debe dar una justa significación, teniendo en cuenta la dignidad del trabajo. Los gobernantes tienen que percibir el dolor que tenemos”. Finalmente consideró que la muerte de Ferreyra “tiene que ser una bisagra para que algo cambie”.

Organizaciones sociales y partidos de Mar del Plata y Batán también repudiaron los sucedido con el joven y “condenaron el accionar de las patotas”. A través de un comunicado afirmaron: “Como militantes de movimientos y organizaciones sociales que siempre estuvimos en la calle exigiendo verdad y justicia, condenamos el accionar de cualquier patota, sin importar a qué intereses responden. Estamos convencidos que no existe reivindicación ni debate sindical que justifique acciones de este tipo. Nuestra larga historia de lucha nos ha demostrado que estos hechos siempre perjudican a nuestro pueblo para favorecer a los sectores antidemocráticos”

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